El número de usuarios de pago de Spotify se dispara dejando en evidencia a las discográficas

El discurso empleado por la industria discográfica, que ha llegado a asegurar que "Internet está matando a la música", vuelve a quedar en evidencia. Los más de 4 millones de usuarios que pagan por un servicio gratuito como Spotify muestran que otro modelo de negocio es tan posible como necesario.

Más de 4 suscriptores de pago y 15 millones de usuarios activos en total. Estas son las alentadoras cifras que acompañan a Spotify, el servicio de música en streaming, en su exitoso camino en la Red. Así lo ha confirmado Ken Parks, director de contenidos de la plataforma, que ha destacado el gran crecimiento en Estados Unidos, donde llegó hace un año. Una prueba de la impresionante acogida en el país norteamericano reside en la cifra de usuarios que pagaban por el servicio un año atrás: 1,5 millones, lo que evidencia el aumento de usuarios.

Su modelo de pago ofrece una tarifa plana mensual a todo su catálogo sin los cortes publicitarios que se dan en el modelo gratuito y que sirven para que el servicio sea rentable. Por si fuera poco, la plataforma no solo es sostenible sino que se ha consolidado como segunda fuente de ingresos para las compañías discográficas, solo por detrás de iTunes, el servicio musical de Apple.

Según los datos publicados hace unas semanas, en 2011 pagó 3.200 millones de dólares (más de 2.600 millones de euros) a las compañías discográficas, una cantidad que demuestra la rentabilidad de un sector empeñado en hacer ver a los usuarios que el negocio ha sufrido un serio varapalo con la llegada de Internet. Motivos de sobra tienen para callar estas empresas puesto que no solo hablamos de unas cifras que se cuentan por millones de euros, sino que además van en aumento. No en vano, algunos expertos aseguran que Spotify acabará superando a iTunes como principal servicio musical.

Esto se traducirá sin duda en más beneficios para las compañías, cuyo discurso (y el de algunos artistas), tachando de enemigo a Internet para los autores y su negocio sigue costando entender. La Red ha abierto múltiples posibilidades para sacar provecho económico tanto a las compañías discográficas como a los artistas. Iniciativas como Spotify demuestran que es necesario adaptarse a Internet ofreciendo lo que el cliente quiere: un buen catálogo y precios asequibles.

Recordemos que Spotify convive con plataformas como el P2P o los servicios de descarga directa que permiten ofrecer a un catálogo similar o más amplio de forma gratuita. A pesar de ello, el negocio es rentable por más que le pese a un sector incapaz de ver las ventajas de Internet y que podría aprovecharlas más si cabe si cambiara su postura a la defensiva de la que no deja de hacer gala.