Los operadores intensifican su presión para que Google y Facebook paguen por usar sus redes

Hacía tiempo que no teníamos noticas sobre la llamada "tasa Google", un gravamen por el cual los grandes proveedores de contenidos pagarían a los operadores para financiar el despliegue de redes. Una filtración ha demostrado que el plan de las compañías de telecomunicaciones europeas sigue en marcha.

El debate sobre si los gigantes de Internet deben colaborar para financiar las redes de los operadores por el tráfico que generan volverá a abrirse. Hace dos años el presidente de Telefónica, César Alierta, fue una de las primeras voces en exigir que Google pagase a los operadores una tasa para contribuir al despliegue de redes. En su opinión, algo que secundaron otras compañías, los proveedores de contenidos en la Red se benefician del esfuerzo inversor de los operadores, por lo que deberían poner de su parte.

En los últimos meses esta polémica había quedado relegada a un segundo plano y apenas habíamos oído hablar de ella… hasta hoy. Según leemos en CNET, la Asociación de Operadores de Redes de Telecomunicaciones Europeas (ETNO en sus siglas en inglés) ha propuesto a la ONU (Organización de las Naciones Unidas) que se genere esta controvertida tasa con la que se cobraría un gravamen a las grandes compañías de contenidos en Internet como Google, Facebook o Netflix sin olvidarse de Apple o Microsoft.

Sin embargo, la nueva propuesta deja abierta una peligrosa puerta, ya que algunas de estas compañías de contenidos podrían no ofrecer sus servicios en aquellos países donde considerasen demasiado caro operar. Esto afectaría de lleno a los países en desarrollo, aquellos donde los gigantes de Internet obtienen un mayor número de ingresos y por tanto donde su rentabilidad no es tan alta como en otros territorios como el europeo. Los contrarios a la polémica propuesta denuncian que esto serviría para crear una nueva brecha entre los países del tercer mundo y Occidente.

También ha sido criticada porque sería un obstáculo para el desarrollo de nuevos servicios en la Red. Las compañías de contenidos más pequeñas o con pocos ingresos también tendrían que colaborar con los operadores y esto podría ser una carga en sus cuentas difícil de asumir.

En cualquier caso, la decisión aún no ha sido tomada y debe de ser discutida. ¿Conseguirán los operadores imponer su perseguida tasa? ¿Qué consecuencias podría tener a la concepción de Internet como hasta ahora lo conocemos? ¿Supondría la retirada de gigantes como Google o Facebook de algunos países? Demasiadas dudas y mucha polémica en un plan que seguirá dando mucho que hablar en los próximos meses.