Las expansiones en los videojuegos de última generación: ¿Una estafa para los usuarios?

Los llamados DLC son una constante en el mundo de los videojuegos actuales. Muchos ven en estas expansiones una estrategia comercial para aprovecharse al máximo de los usuarios porque consideran que los videojuegos originales llegan "incompletos al mercado".

Desde hace unos años se han multiplicado el número de videojuegos que apuestan firmemente por una política de continuas expansiones que alargan la vida de los videojuegos para PlayStation 3, Xbox 360 y PC. La estrategia se ha demostrado muy rentable para un sector que cuenta sus beneficios económicos por millones de euros. Sin embargo, no faltan detractores a esta estrategia y hay incluso quien argumenta que se trata de una "estafa" puesto que las desarrolladoras "trocean" sus títulos para hacerlos más rentables.

Los precios de las expansiones pueden ir desde los 3 a los 16 euros y permiten a los jugadores añadir nuevas misiones a sus aventuras, personajes a sus juegos de lucha, circuitos a los amantes de la velocidad, nuevas armas en los títulos de acción y un sinfín de posibilidades. En algunas ocasiones, las compañías optan por ofrecer algunos contenidos de forma gratuita, aunque por lo general hay que pasar por caja al margen de la vez en la que se adquiere el original (en muchas ocasiones un precio que ronda o incluso supera los 60 euros).

Los títulos más rompedores del mercado han seguido esta línea de continuos DLC (Downloadable Content en sus siglas en inglés), algo que no ha mermado sus altos niveles de ventas. Otros también han apostado por estos contenidos pero en alguna situación la polémica les ha acompañado. Un ejemplo reciente es el de Capcom, que decidió ocultar algunos personajes jugables de su Street Fighter X Tekken hasta la llegada de la expansión (de pago), algo que fue muy criticado porque algunos jugadores consideraban que la compañía decidió trocear el título y lanzarlo a la venta incompleto para sacar más dinero. La desarrolladora se defendió argumentando que "algunos ven nuestro método de DLC una forma de exprimir a los fans, pero son los  usuarios quienes piden activamente más actualizaciones".

Desde el estudio madrileño Mercury Steam, responsable de Castlevania Lords of Shadow, son conscientes de que los usuarios pueden ver en esta estrategia un método para aprovecharse de ellos económicamente. "Te arriesgas a que la gente lo perciba como que te lo has guardado y les quieres cobrar aparte", explica su fundador, quien cree que "está feo dejar el juego sin final, guardarlo para el descargable y además sacarlo con todo el morro al día siguiente".

Pagar por un DLC incluido en el disco original

Uno de los analistas más polémicos del sector, Michael Patcher, cree que las compañías muestran toda su "avaricia" lanzando DLC de pago para títulos que ponen al mercado "incompletos" conscientes de ello. El analista se mostró especialmente crítico en los casos en los que el DLC está incluido en el disco del juego pero que requiere de activación previo pago para poder disfrutarlo, como en el citado caso del título de Capcom. Obvilion, la entrega anterior a Skyrim en la saga The Elders Scrolls, Prince of Persia o Assassins Creed 2 también fueron criticados por incluir contenidos en el disco original y no ser activados salvo pago del DLC.

Otros títulos sí extienden su duración gracias a nuevos contenidos en forma de misiones, como los casos de Fallout 3, New Vegas o Grand Theft Auto. En cualquier caso se trata de ampliaciones cuyo precio supera los 10-15 euros y que aporta unas 20 horas (en el mejor de los casos) de nuevos contenidos. ¿Han encontrado las compañías de videojuegos la gallina de los huevos de oro en los DLC? ¿Qué opináis sobre esta estrategia? Podéis participar a través de vuestros comentarios o visitando los Foros de Gamerzona.com, nuestro portal especializado en videojuegos.