Detienen a cargos de los grandes operadores por vender datos de los usuarios

La Policía ha detenido a altos cargos de las principales compañías de telefonía en España junto a funcionarios de Hacienda. Se les acusa de vender datos sobre las llamadas cursadas por clientes de la operadora.

El Confidencial revela las detenciones producidas en el marco de la Operación Pitiusa, que según el Ministerio de Interior ascienden ya a un total de 70 personas en su mayoría detectives privados que traficaban con datos confidenciales de ciudadanos y empresas. Asimismo, algunos empleados de Movistar, Vodafone y Orange como jefes de tienda o responsables en determinadas ciudades han sido imputados en esta operación por facilitar a cambio de compensaciones económicas datos como "facturas detalladas, a quién llamaba el investigado, quién le llamaba o identificación de números de teléfono", según explica una fuente al citado medio.

Una red organizada de detectives

La organización desarticulada por la Policía extraía datos confidenciales de Hacienda, Tráfico, del Inem e incluso de historiales médicos de personas investigadas por detectives privados que conformaban una red organizada. "Por algunos informes se pagaban en el mercado hasta 30.000 euros, pero eran completísimos, incluso se puede decir que eran baratos por la cantidad de datos que aportaban, porque dejaban completamente desnudo al investigado debido a la cantidad de información que aportaban", explica un detective conocido de alguno de los detenidos.

"Hay trapicheos con muchas empresas y con administraciones. Para ser honestos, creo incluso que no hay ni un solo detective que, en un momento dado, no haya comprado un dato, ya sea para un informe financiero o laboral", señala otra fuente que confirma la facilidad con la que algunos empleados venden los datos personales de sus clientes.

En cualquier caso, estamos ante una situación muy puntual que ya está en manos de la Justicia con el fin de aclarar lo sucedido. La confidencialidad de los datos personales debe ser una máxima entre los responsables de las grandes compañías, puesto que nadie debería tener acceso a nuestras facturas ni a conocer datos como a quién llamamos o nos llama simplemente pagando por ello. Esperemos que los operadores estén más atentos en próximas ocasiones para controlar a los trabajadores sospechosos de estas prácticas.