Reino Unido dispuesto a espiar todas las comunicaciones de sus ciudadanos

La obsesión por controlar las comunicaciones de sus ciudadanos podría llevar a Reino Unido a aprobar una ley que permita monitorizar todas las llamadas telefónicas y lo que los usuarios hacen en Internet. La "seguridad pública" vuelve a ser la excusa para impulsar el polémico proyecto.

El derecho a la intimidad y privacidad en las telecomunicaciones podría saltar por los aires en Reino Unido si el Gobierno consigue sacar adelante una polémica ley con la que buscaría vigilar "en tiempo real" toda llamada telefónica, correo electrónico, mensaje en redes sociales o visita a sitios web. El diario británico Sunday Times habría tenido acceso a un proyecto de ley en el que se ven reflejadas estas medidas como una medida para reforzar la "seguridad".

Nada más conocerse las intenciones del Gobierno británico se han producido múltiples reacciones críticas. "Estamos ante un intento sin precedentes que permitirá a Gran Bretaña adoptar el mismo tipo de vigilancia que hemos visto en países como China o Irán", afirmaba con rotundidad Nick Pickles, director de la compaña Big Brother Watch. "Es un ataque directo a la privacidad online y no está claro que pueda servir para mejorar las seguridad pública, además de encarecer de manera significativa las actividades online", criticó.

Aunque el Ministerio de Seguridad Interior ha asegurado que se "protegerán los contenidos" de las comunicaciones para ayudar a preservar la intimidad de los usuarios, ha reconocido que no será necesaria una orden judicial para identificar a ciudadanos en función de sus actividades telefónicas o en Internet. A pesar de las reacciones de oposición a la ley, ésta será aprobada "en cuanto el calendario lo permita", por lo que no habrá que esperar más de dos meses para encontrarnos con una ley sin parangón en países autodenominados "democráticos".

Entre los aspectos que más se critican al Gobierno conservador está su doble rasero, puesto que en 2006 se opuso a una norma similar propuesta por Tony Blair siguiendo la opinión popular. "Esta medida se enfrentó a una gran resistencia durante el último Gobierno laborista. La actual coalición se comprometió a defender los derechos civiles ¿Aún siguen creyendo en su promesa?", indica Shami Chakrabarti, director de la asociación Liberty, en palabras recogidas por elmundo.es. No obstante, el consenso no parece existir siquiera entre el grupo gobernante, puesto que el diputado "tory" David Davis ha admitido que "se tratra una innecesaria extensión de la habilidad del Estado para inmiscuirse en la vida de la gente".

En cualquier caso, las alarmas se han disparado en Internet, puesto que millones de usuarios ven peligrar sus derechos en la Red y a la hora de comunicarse por teléfono. La intención del Gobierno de Reino Unido recuerda entre otras a obras de ficción como 1984, V de Vendetta o Los vigilantes. Sus argumentos, lejos de ser meras historietas, parecen haberse convertido en un decálogo que los gobiernos adoptarán en cuestión de tiempo. ¿Seguirán sus pasos países como España?