¿Dónde están los centenares de webs que prometió la Coalición como alternativa al P2P?

Octubre de 2010. La Coalición de Creadores, el grupo de presión de la industria cultural promete en dicha fecha crear "centenares de portales legales" como alternativa al P2P y las webs de enlaces cuando entrase en vigor la Ley Sinde. Un año y medio después, ¿dónde están dichas webs?

La Ley Sinde-Wert entró en vigor la semana pasada para regocijo de la industria cultural y del entretenimiento. Redactada al dictado por este sector y el Gobierno de Estados Unidos, su objetivo es el cierre de páginas web a través de un organismo administrativo, de modo que el juez apenas intervenga en el proceso y que se ignore toda la jurisprudencia dictada hasta ahora en nuestro país respecto a estas webs, que han sido declaradas legales en numerosas ocasiones.

Hace casi un año y medio, el lobby de la industria, la Coalición de Creadores hizo una promesa de la cual parece haberse olvidado con el paso del tiempo. En octubre de 2010 aseguró que su sector esperaría a la entrada en vigor de la controvertida norma para lanzar una alternativa "legal" en la Red cuyo objetivo sería abarcar la demanda de los usuarios en todo tipo de contenidos audiovisuales y de entretenimiento. Por aquel entonces esperaba que la Ley Sinde tuviese un impacto "prácticamente inmediato" en las webs de enlaces, lo que teóricamente le allanaría el terreno a la industria para lanzar su "oferta legal".

"Se han firmado centenares de acuerdos entre industrias de la música, libros, vídeos y juegos y los operadores para que exista una amplisima y competitiva oferta", afirmaba con rotundidad Aldo Olcese, el director de la Coalición. Teóricamente éstos se acabarían plasmando en la creación de webs al más puro estilo Netflix, que ofreciesen multitud de contenidos a unos precios accesibles para los usuarios.

Nada más lejos de la realidad. Echar un vistazo a la Red en busca de los "centenares de portales" que iban a ser creados por la industria supone un esfuerzo inútil. Aunque es innegable que han llegado algunas propuestas como Filmin, Voddler, Wuaki o Youzee, lo cierto es que tanto los contenidos que ofrecen están a años luz de la demanda real de los usuarios, por no hablar de sus precios, en general, muy alejados de lo que los usuarios están dispuestos a pagar.

Las dificultades del sector por adaptarse a la realidad que se vive en la Red son tan evidentes como el que parece su objetivo: preservar a toda costa un modelo de negocio anclado en el pasado. Si hace falta prometer lo imposible, se promete. Si hace falta mentir, se miente. Todo ello en nombre de la protección de la propiedad intelectual, cueste lo que cueste. Por fortuna para los usuarios dada la naturaleza de Internet, tendrán muy difícil su objetivo de restringir las libertades en la Red y el único camino posible para sus salvación será adaptarse a Internet. Pena que por el camino quede tal ristra de declaraciones falsas y promesas incumplidas.