La industria del videojuego admite el fracaso de amenazar por carta a los usuarios P2P

La compañía de videojuegos CD Projekt Red, responsable de la saga The Witcher, ha sorprendido con un reciente anuncio en el que pide perdón por su campaña antipiratería, que se basaba en "cartas amenazadoras" en las que exigían dinero a cambio de no realizar acciones legales contra los usuarios de redes de intercambio de archivos que hubieran descargado sus productos.

No se trata de un hecho aislado, como ya comentamos anteriormente, esta práctica está siendo llevada a cabo por algunas desarrolladoras que con la ayuda de despachos de abogados se están dedicando a presionar a los usuarios sospechosos de piratería a pagar una cantidad de dinero como “método alternativo de recaudación”. Esta vez, una de ellas ha dado un paso atrás.

CD Projekt Red pide perdón mediante una carta por las acciones tomadas. Lo que queda por saber es si se va a convertir en el primer paso de un "efecto dominó" en el que las partes involucradas en este airado debate entren en una nueva etapa de cordura. El tiempo lo dirá. Lo interesante es que por fin una compañía entona el mea culpa y admite que las acciones antipiratería basadas en la persecución (ya sea mediante métodos legales o por simple y llana extorsión como en este caso) no funcionan y podría suponer el comienzo de una etapa en la que el diálogo y la búsqueda de soluciones alternativas basadas en nuevos modelos de negocio podrían convertirse en los protagonistas.

Asimismo, resultará interesante ver la reacción de otras compañías desarrolladoras de videojuegos. Como publica Torrentfreak.com, la alemana no es la única empresa que ha utilizado este tipo de misivas que podrían considerarse un chantaje en toda regla. Atari, por ejemplo, ya empleó la táctica hace años por las descargas de algunos de sus títulos como Alone in the Dark o Test Drive Unlimited.

Lo mismo ha sucedido con otras como la distribuidora Koch Media por las descargas de Dead Island. Otras compañías señaladas han sido Codemasters, BitComposer, Techland o Ubisoft. Esta última compañía ha sido una de las más críticas con la "piratería" de los videojuegos, lanzando polémicas medidas como el obligar a los jugadores de sus títulos a jugar conectados permanentemente a Internet. Otra estrategia de la que ya nos hemos hecho eco (mucho más original, sin duda) es la introducción de jefes indestructibles o bugs intencionados cuando el juego es una copia.

¿Decidirán estas compañías centrar su modelo de negocio y olvidar la lucha contra la "piratería" de sus obras?