Condenado a 6 meses de cárcel por vender sistemas para piratear videoconsolas

El Juzgado de lo Penal número 1 de Jerez de la Frontera (Cádiz) ha condenado al propietario de un establecimiento a seis meses de prisión por la venta de sistemas para poder ejecutar copias de juegos en videoconsolas como los discos Swap Magic o chips, así como la venta de "copias fraudulentas de videojuegos, películas y programas de ordenador".

La Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (aDeSe) se ha congratulado por la sentencia condenatoria al propietario de un establecimiento en el que podían adquirirse dispositivos para el "pirateo" de videoconsolas y videojuegos. Según leemos en Europa Press, el juez ha dado la razón a aDeSe, que denunció al condenado por "un delito contra la propiedad intelectual tipificado en los artículos 270.1 y 270.3 del Código Penal".

En la sentencia se condena al propietario del establecimiento a 6 meses de cárcel así como al pago de sanciones económicas e inhabilitación temporal para trabajar en cualquier oficio o comercio relacionado con la distribución y comercialización de obras videográficas, informáticas o en la reparación de videoconsolas. Sin embargo, no se especifica la cantidad a la que ascienden dichas multas.

¿Es ilegal vender cartuchos flash para Nintendo DS?

Aunque aDeSe subraya que "hasta el momento son 8 los fallos emitidos por diferentes tribunales donde la comercialización de dispositivos que vulneran las medidas de protección de los videoconsolas se ha considerado como un delito contra la propiedad intelectual", otras sentencias no han sido tan favorables para la industria.

El último de estos casos se dio en Asturias, donde el vendedor de una tienda de informática en la que comercializaba cartuchos flash para Nintendo DS fue absuelto (se pedían 23 años de cárcel y una fuerte multa). En dicha sentencia, el magistrado daba la razón al acusado, puesto que los cartuchos flash no tienen como única función la ejecución de copias de juegos. Esto nos lleva a pensar que la decisión del tribunal gaditano ha tenido más que ver con la venta de copias de juegos, algo que sí es ilegal, que con la de este tipo de dispositivos, cuya legalidad ha quedado demostrada en varias ocasiones.