Teddy Bautista reclama a la SGAE una indemnización de 800.000 euros

Teddy Bautista reclama a la SGAE una indemnización de 800.000 euros

Redacción

Teddy Bautista, expresidente del Consejo de Dirección de la SGAE, ha decidido acudir a los tribunales para exigir a la entidad de gestión de derechos de autor una indemnización por su despido. Bautista reclama su salario por el equivalente a dos años, es decir, 800.000 euros.

Nuevas consecuencias del escándalo que salpicó a la Sociedad General de Autores y Editores durante el pasado verano. La decisión de deshacerse de Teddy Bautista al frente de la entidad podría salir muy cara para las arcas de ésta. Los 2 millones de euros que el representante de la SGAE durante los últimos años cobrará del fondo de pensiones de la propia entidad (25.000 euros al mes) no son suficientes para compensar su despido.

Por este motivo, según leemos en elEconomista.es, el expresidente ha decidido presentar una demanda laboral en la que reclama 800.000 euros por lo que considera un despido improcedente. No obstante, cabe recordar que en un principio admitió que su salida había sido motu propio, pero parece haber cambiado de parecer en pos de esta suculenta indemnización. Recordemos que esta cantidad correspondería a su sueldo bianual, puesto que cobraba 400.000 euros al año en lugar de los 250.000 euros que a principios de este año aseguró que cobraba.

El conflicto acaba de comenzar y se prevé se prolongue durante no poco tiempo. El equipo gestor de la entidad en la actualidad, encabezado por Francisco Galindo hasta las próximas elecciones a la Junta Directiva, se niega a realizar este pago porque afirma que la salida de Bautista "fue absolutamente voluntaria".

La decisión de Bautista de demandar el cobro de altas cantidades a pesar de estar implicado en el escándalo de corrupción no es la única tomada en este sentido. Otro implicado como el presunto cabecilla de la trama, José Luis Rodríguez Neri, presentó una demanda hace semanas en la que reclamaba un finiquito de 1,5 millones de euros por despido improcedente.

Guerra abierta, por tanto, entre la SGAE y los que en su día eran sus representantes. La entidad está personada como acusación particular contra ambos en la Audiencia Nacional y ahora éstos le reclaman elevadas cantidades. ¿Acabarán los implicados por conseguir una última inyección económica proveniente de la entidad gestora?