Hablar por el móvil no aumenta el riesgo de cáncer

Hablar por el móvil no aumenta el riesgo de cáncer

Redacción

Un nuevo estudio señala de manera rotunda que utilizar con frecuencia el teléfono móvil para mantener conversaciones no aumenta las posibilidades de sufrir cáncer cerebral. De este modo, encontramos un nuevo informe que rechaza otras teorías expuestas por algunos colectivos e investigadores.

De nuevo se reabre el debate sobre los riesgos cancerígenos del empleo de teléfonos móviles. Durante los últimos años hemos asistido a varios cruces de estudios que, por un lado, afirmaban que hablar por los terminales podría provocar efectos nocivos en la salud de los usuarios y, por otro, los que desmentían que esto sucediese.

En esta última posición se sitúa el estudio realizado por el Instituto de Cáncer y Epidemiología de Dinamarca, que afirma que no existe relación alguna entre el uso de teléfonos móviles y el aumento en el riesgo de cáncer cerebral (gliomas). Durante 18 años se ha realizado un seguimiento a más de 350.000 personas en las que se han estudiado sus posibles efectos. Los resultados del informe son claros: entre los propietarios de móvil a los que se les siguió se les detectó la misma proporción de cáncer cerebral o del sistema nervioso central que aquellos que no tenían móvil.

Igualmente, tampoco se detectó que aquellos que padecían la enfermedad sufriesen una incidencia significativa por culpa de los teléfonos móviles. El investigador británico Hazel Nunn, citado por El País, ha señalado que estos últimos resultados apoyan con fuerza la teoría que afirma que no crecen los riesgos de padecer cáncer por culpa de estos dispositivos.

No obstante, los investigadores han indicado que no han incluido en su muestra a personas que realizan un uso más intensivo como los usuarios con móvil de empresa y que sus conclusiones no son absolutamente definitivas, por lo que animan a continuar con este tipo de estudios con especial enfoque en la población más joven.

A finales del mes de mayo se reabrió con fuerza esta controversia al publicar la Organización Mundial de la Salud (OMS) un informe en el que se reconocía que usar el móvil podría provocar cáncer. "Tras revisar las evidencias clínicas han decidido clasificar los campos de radiofrecuencia electromagnética como posiblemente carcinogénicos para los humanos", explicaba un estudio que fue criticado con fuerza en los días posteriores a su publicación por carecer de solidez. De hecho, otro órgano importante como la Comisión Europea rechazó este estudio.