Promusicae pidió a EEUU que incluyese a España dentro de la lista de países más piratas

La asociación que reúne a las principales compañías discográficas de nuestro país, Promusicae, vuelve a ser salpicada por la polémica. Como ha demostrado uno de los últimos cables de WikiLeaks, su presidente, Antonio Guisasola, pidió a Estados Unidos que incluyese a España dentro de la denominada Lista 301.

"España es el paraíso de la piratería". Bajo este argumento han criticado incontables veces Estados Unidos, grupos de presión como la Coalición de Creadores y la industria cultural la presunta desamparada situación con la que se encuentran los artistas en nuestro país. Tal parecía dicha situación que el país norteamericano había situado a España dentro de la lista de países con mayor índice de "piratería" en todo el mundo, añadiendo una visión negativa a lo que ocurre dentro de nuestras fronteras.

Gracias a WikiLeaks conocemos ahora que Estados Unidos no actuó motu propio sino que la presión de las propias compañías españolas sirvió para que las autoridades del país norteamericano incluyesen a España en la Lista 301. Según revela el cable, el presidente de la Coalición de Creadores, Aldo Olcese, en una reunión mantenida en febrero de 2010 en la Embajada estadounidense en Madrid, aplaudió el modelo que impulsaba la Ley Sinde de persecución a los sitios web de enlaces y no a los usuarios para que éstos no se sintiesen criminalizados.

Sin embargo, no todos los miembros de la Coalición se mostraron de acuerdo por completo con Olcese. Es el caso de Antonio Guisasola, presidente de Promusicae, y James Armstrong, de Sony Computers. Según éstos, la iniciativa del Gobierno daría vía libre a la utilización de redes P2P sin castigo alguno por ello. Por este motivo, tanto Guisasola en lo que respecta a la industria musical como Armstrong por la de los videojuegos, se mostraron a favor de la inclusión de España en la llamada "Priority Watch List 301", la citada lista negra de países donde presuntamente menos se respeta la propiedad intelectual.

En el cable también se ve como las autoridades españolas pidieron ayuda a EEUU para que se presionase a los grupos que "casualmente" más tarde acabaron por dar su voto a favor de la Ley Sinde como el PP y CiU. Presiones y más presiones con un telón de fondo alejado de la realidad y creado por unos intereses económicos que sin escrúpulos no dudan en crear una mala imagen de su país si lo consideran necesario para defender su negocio a toda costa.