Según los editores, los que defienden la cultura libre son muy demagogos

Según los editores, los que defienden la cultura libre son muy demagogos

Javier Sanz

Rosalía Díaz Valcárcel, vicepresidenta de los editores de Madrid y directora de la editorial Wolters Kluwer ha defendido el objetivo de la llamada Ley Sinde frente a la, según ella, demagogia y poca consciencia de gran parte de la sociedad española.

La popularmente conocida como Ley Sinde tiene detractores y defensores con un perfil bastante definido. Entre quienes se muestran contrarios a la famosa ley, se encuentran la inmensa mayoría de usuarios de la Red y gran parte de los nuevos artistas. Entre ellos no solo hay quienes son partidarios de una cultura libre, sino también quienes abogan por una mayor racionalización del mercado de la cultura frente a los abusos de las grandes compañías.Por su parte, las voces en defensa de la Ley Sinde suelen proceder de sectores consolidados en la cúspide en diferentes campos. Esto es, grandes partidos políticos (unos completamente, otros en esencia), artistas consagrados y fuertemente mediáticos, principalmente en la industria de la música (con bravuconadas incluidas contra los usuarios por parte de algunos a los que Hacienda está investigando), o representantes y directivos de las principales firmas en cada sector de la cultura.

Este es el caso de las últimas declaraciones a favor de la Ley Sinde, realizadas para Cincodías por parte de Rosalía Díaz Valcárcel, quien dirige la firma Wolters Kluwer, editorial digital especializada en Derecho y vicepresidenta de la Federación del Gremio de Editores de España. Díaz Varcárcel se muestra partidaria de la polémica Ley de Economía Sostenible, de quien subraya que no va en contra del usuario, sino "contra quienes crean una página web para distribuir contenidos ilícitos".

La ejecutiva no duda en calificar a quienes defienden la cultura libre de demagogos: "En España existe mucha demagogia entre quienes abogan por que la cultura sea gratis", y es precisamente esa demagogia, junto a una falta de consciencia la que, según Díaz Valcárcel ha hecho que la Ley Sinde haya sido tan criticada. Y ello lo refleja con una "simpática" anécdota: "Dos adolescentes estaban viendo contenidos en internet, una niña sueca con otra española, y esta última le propuso bajarse una serie, algo que la sueca le advirtió sorprendida que no se podía, que era un delito".

Díaz Valcárcel no se olvida del sector en la que está involucrada, el de la editorial de libros, donde, según ella, el problema de la piratería es un tema candente, aunque, según se puede intuir por sus palabras, ésta no es la única responsable de la crisis del sector: "está recortando la red de librerías por varios motivos, la reducción de peticiones de las Administraciones públicas, el recorte de los libros de texto y las descargas digitales, cuya piratería todavía no es un tema resuelto".

A esta "nueva" piratería, Díaz Valcárcel asegura haber comenzado ya a enfrentarse a través de la Fundación del Gremio de Editores de España, desde donde se ha denunciado a varias web "no ya porque permitieran las descargas en sí mismas, sino porque tenían el objetivo de difundirlas". Sin embargo, reconoce que si la justicia no pone de su parte, la Ley Sinde puede acabar en saco roto, ya que asegura que, desde ésta se oyen "muchas doctrinas que van en contra del canon digital, en contra de la ley Sinde". La solución que propone: "mas pedadogía".