Un nuevo sistema monitorizará las descargas en BitTorrent y servirá para perseguir a los usuarios

Copyright Alerts. Así se denomina el nuevo sistema que pretende implementar la industria cultural en Estados Unidos para luchar contra las descargas en Internet. La red P2P de intercambio de archivos BitTorrent y en concreto sus usuarios son el objetivo primordial de la industria y sobre ellos podrían recaer duras sanciones económicas.

Las industrias del cine y la música siguen uniendo sus fuerzas para intimidar a los usuarios que descargan sus contenidos. Las asociaciones que engloban a las compañías del sector en territorio estadounidense (MPAA y RIAA) han impulsado un plan que conlleva un nuevo sistema que podría lanzarse en connivencia con el Gobierno del país para intensificar su lucha contra las descargas en Internet sin permiso de los titulares de los derechos de autor.

Según leemos en Torrentfreak.com, el nuevo sistema al que se aferran en esta ocasión se denominará Copyright Alerts y que será desarrollado por la empresa europea DtecNet. Su funcionamiento será tan sencillo como poco discreto con la privacidad de los usuarios del país norteamericano, ya que monitorizará -o al menos lo intentará siempre que el usuario no consiga ocultar su identidad- los intercambios de archivos en BitTorrent.

Para ello han logrado un acuerdo con los proveedores de Internet de modo que se rastreará toda actividad que los usuarios hagan a través de esta red P2P. El fin no es otro que detectar a quienes descargan contenidos con copyright y actuar con rotunidad contra ellos, así como adaptar el plan al sistema de 6 avisos que se aplicará en el país norteamericano imitando el modelo europeo propuesto por leyes como Hadopi y que buscan desconectar, reducir la velocidad o multar a los usuarios infractores de la propiedad intelectual.

Por el momento se desconoce qué tipo de software será el que lanzará la citada compañía para rastrear el tráfico que se produce en la red P2P y cómo se demostrará que un usuario es culpable de estas supuestas infracciones. Recordemos que la industria cultural acostumbra a lanzar demandas masivas contra usuarios y son éstos quienes tienen que demostrar su inocencia o pagar una compensación a la industria para evitar los costes judiciales.

Sin embargo, la mayoría de estas demandas acaban por ser archivadas por los jueces y, en ocasiones, resultan absolutamente arbitrarias. Recientemente vimos el ejemplo de un ciudadano estadounidense invidente al que se acusaba de haber descargado una película pornográfica, lo que evidenció que los sistemas que sirven para perseguir a los internautas incurren con demasiada frecuencia en los abusos.

Está por ver la eficacia de Copyright Alerts para combatir la piratería, pero la duda que nos planteamos es si acabarán por importarlo países como España, cuya norma antidescargas, la polémica Ley Sinde, podría ser endurecida en caso de fracasar.