Google reconoce que entrega datos de usuarios europeos a las autoridades de EEUU

"Don´t be evil". El famoso eslogan de Google parece cosa del pasado según avanzan los años y conocemos algunas prácticas muy polémicas por parte de la compañía estadounidense. Ahora ha admitido que facilitó datos de ciudadanos europeos a las agencias de inteligencia de Estados Unidos.

Google se ha convertido en la primera compañía que ha reconocido que ha entregado datos de usuarios europeos a las autoridades de EEUU en cumplimiento de la controvertida ley antiterrorista Patriot Act, que se estableció en el territorio norteamericano tras los atentados del 11-S. Sin embargo, estaríamos ante un conflicto entre las legilaciones estadounidenses y la que impera en la Unión Europea, al margen de un ataque a la privacidad de los usuarios que utilizan los servicios de Google puesto que la compañía en ningún momento aclara que vaya a utilizar sus datos con este fin.

Hace apenas unos meses Microsoft ya alertó que esta situación entraba dentro de sus posibilidades, pero ahora es Google quien se ha destapado por completo y admite la presión de la ley estadounidense para actuar de forma global. Según esta norma, las agencias de inteligencia tienen derecho a pedir y acceder a cualquier dato personal de empresas, algo que habría estado facilitando el buscador desde hace tiempo.

Sin avisar a los usuarios

Los avisos y las lógicas autorizaciones por parte de los usuarios en estos casos han brillado por su ausencia, lo que añade mayor gravedad a este asunto. La excusa del terrorismo vuelve a ser una vez más suficiente para pasar por encima de los derechos de los ciudadanos y en este caso poco parecen importar las fronteras. ¿De qué estaríamos hablando si en lugar de Google para Estados Unidos hubiese sido otra empresa quien hubiese hecho lo propio para otro país como los temidos por Occidente Irán o China?

No todo vale en la lucha contra la delincuencia y el terrorismo. Menos aún si se infringen los términos de protección de datos que imperan en el territorio europeo. Se antoja fundamental una investigación oficial por parte de la Comisión Europea y la petición de explicaciones tanto a Google como a Estados Unidos.