Reino Unido ve inviable el plan de cerrar webs de enlaces P2P al estilo Ley Sinde

Reino Unido es desde hace algo más de un año uno de los países con las leyes antidescargas más duras. Basada en la persecución al usuario de redes P2P con la amenaza de multarle y desconectarle, parece que su norma podría no verse modificada siguiendo los preceptos de la Ley Sinde.

Según leemos en elmundo.es, el país británico se dispone a actualizar su antigua legislación en materia de derechos de autor, legalizando las copias de CD y DVD para uso privado. Este derecho, que ya existe en países como España, forma parte de una reforma profunda que quiere acometer el Gobierno de David Cameron en materia de propiedad intelectual de modo que no se obstruya la innovación en Reino Unido.

"Hay que actualizar los derechos de autor al mundo digital moderno. Esto liberará a las innovadoras empresas británicas para desarrollar la tecnología de que los nuevos consumidores recalaman y ayudará a impulsar el crecimiento económico", afirmó Vince Cable, secretario de Comercio del país británico en el anuncio de la reforma. Asimismo, se señala en la información publicada que leyes que persigan las webs de enlaces como la Ley Sinde a través de una comisión administrativa son inviables y que con las actuales normas ya se pueden perseguir este tipo de webs, como demostró el reciente corte del acceso por orden judicial de Newzbin2 al operador BT.

Sin embargo, hay que tener muy en cuenta esto último. La revisión de la normativa de propiedad intelectual y la posible reforma de la ley antidescargas no significa la legalidad de las páginas de enlaces a contenidos no alojados en sus servidores en el país británico, como se confirma en dicho ejemplo. En nuestro país, también son legales este tipo de webs por el momento, puesto que la entrada en vigor de la Ley Sinde servirá para cerrar este tipo de webs, saltándose así todo lo dictaminado hasta ahora por los jueces españoles.

Igualmente, en referencia a la reforma británica se ha confirmado que la legalización de copia privada para compartir con un familiar no se extrapolará a la Red. De este modo, no se podrá compartir contenidos a través de Internet sin el permiso del propietario de los derechos de autor, aunque el usuario disponga de la copia original. Así pues, tímido paso el dado por el Gobierno de Reino Unido en materia de derechos de autor. ¿Cuándo se darán cuenta de la realidad actual, transformada de lleno gracias a Internet, para acometer otro tipo de reformas?