La Justicia absuelve al vendedor de cartuchos flash de Nintendo DS para el que se pedía prisión

Tras varias semanas de espera ya conocemos la sentencia del caso abierto por Nintendo contra el vendedor de la tienda de informática en la que se le acusaba delitos contra la propiedad intelectual por vender cartuchos flash para Nintendo DS. La Justicia le ha absuelto desestimando la propuesta de acusación que pedía 23 años de prisión y 840.000 euros de multa.

Según podemos leer en elmundo.es, Alejandro Fernández, propietario de la tienda Alechip Soluciones Informáticas, ha sido absuelto por el magistrado del juzgado número 1 de Avilés. Nintendo le acusaba de vender cartuchos que permiten la ejecución de copias de juegos en Nintendo DS, pero tras en la sentencia el juez considera "legal" estos cartuchos dada la falta de explicación convincente por parte de Nintendo para que no sea así.

"No se pretende que Nintendo revele más información de la imprescindible, pero sí al menos que se ofrezca un mínimo de información que permita su contraste por la otra parte y la debida ilustración al tribunal", explica la sentencia.

Ejecutan copias de juegos entre otras funciones

Recordemos que el acusado justificaba la posibilidad de venta de estos dispositivos porque estos no vulneraban en sí mismos la propiedad intelectual y así lo recoge la sentencia. Estos cartuchos permiten la ejecución de copias de juegos pero también tienen otras funciones, comoha señalado el magistrado aludiendo además a otra sentencia sobre chips de la Audiencia de Valencia, en la que señala que estos dispositivos "pueden servir también para permitir la ejecución de juegos originales de otras zonas".

"Convertir la consola en un ordenador personal apto para realizar múltiples tareas absolutamente lícitas, como pueda ser el manejo de fotografías, ejecutar juegos de libre distribución no diseñados para consola, escuchar música, etc.", son sólo algunas de las otras funciones de los cartuchos.

El juez indica que la compatibilidad de usos con otras funciones "no constituye una infracción a los derechos protegidos por la legislación sectorial privada". Tampoco ve ilícito que los productos sean similares en apariencia a los cartuchos de Nintendo y además afirma que el cartucho que el acusado vendía no es físicamente idéntico ni mucho menos al de la compañía japonesa.