EEUU vuelve a situar a España como uno de los 5 países más piratas del mundo

Aunque parecía que la Ley Sinde había calmado los mensajes envenenados desde Estados Unidos contra España acusándonos de uno de los cinco países en el mundo que infringen la propiedad intelectual, el Congreso estadounidense insiste en su discurso. La industria musical española vuelve a demandar medidas urgentes.

Según ha publicado Promusicae, asociación que agrupa a las principales discográficas de nuestro país, "España es uno de los cinco países del mundo en los que se cometen más infracciones contra la propiedad intelectual". La asociación, una de las que más ha venido reclamando la entrada en vigor de la ley antidescargas española, se hace eco del llamado Caucus Antipiratería Internacional, formado por 70 senadores y miembros de la Cámara de Representantes.

Desde el país norteamericano afirman que en España "las redes de intercambio P2P operan con total impunidad". No podemos sino admitir que así es, dado que no es ilegal compartir archivos en nuestro país y restringir este tipo de prácticas en la actualidad iría contra la propia ley.

No obstante, el Caucus sí aplaude la Ley Sinde, a la que califica de "paso legislativo en la dirección correcta". Mas el diagnóstico es muy preocupante para este comité estadounidense, ya que afirma que en el caso español los problemas con la piratería son "de mayor alcance y profundidad", al ser España junto a Canadá, China, Rusia y Ucrania, países con "niveles alarmantes de infracciones" contra los derechos de autores, intérpretes y productores.

En referencia a los gobiernos de los cinco países señalados se afirma que "deben dejar de mirar para otro lado mientras se producen robos a plena luz del día contra la propiedad intelectual, porque la piratería se traduce automáticamente en la pérdida de puestos de trabajo, beneficios empresariales y margen de creatividad artística".

La retahíla de datos alarmistas continúa en la misma línea en la que lleva mucho tiempo insistiendo la Coalición de Creadores, el grupo de presión de la industria cultural en nuestro país. Este lobby es el que más ha urgido al Gobierno a sacar adelante una ley que ya de por sí nació de las presiones de Estados Unidos y que pretende cerrar páginas web que han sido declaradas legales por nuestra justicia. Su entrada en vigor y los primeros cierres de páginas se producirán a partir de este verano.