La UE permitirá a los operadores bloquear la Voz IP y limitará la permanencia a 24 meses

La Unión Europea estrena nueva normativa sobre Telecomunicaciones. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Neelie Kroes, se encargó de presentar un texto en el que se permite, contra todo pronóstico, el bloqueo de servicios de voz IP como Skype y que los contratos de permanencia sean de dos años como máximo.

Después de ser anunciada hace unas semanas, la nueva normativa sobre Telecomunicaciones lanzada por la Comisión Europea ya está aquí. El fin de la misma es dotar de mejores servicios a los usuarios y garantizar una mayor competitividad en el sector. A partir de ahora se tendrán que incorporar a los ordenamientos jurídicos nacionales.

Uno de los aspectos más delicados que se tratan en el texto es el bloqueo a los servicios de voz IP. A pesar de las declaraciones de la propia Kroes al respecto semanas atrás, no se prohiben directamente estas prácticas. "No está bien reducir la velocidad de Skype o servicios similares. Es contrario a la competencia. No está bien estafar a los consumidores con la velocidad de Internet", declaró hace sólo unos días. Nada más lejos de la realidad.

En la nueva normativa los operadores sólo estarán obligados a informar en las condiciones de sus tarifas de Internet móvil de aspectos como la velocidad o si bloquean algún servicio concreto, es decir, como sucede en la actualidad. Algunas compañías bloquean servicios como Skype o redes de intercambio de archivos P2P. Esto seguirá siendo legal siempre que las compañías lo aclaren de forma expresa en las condiciones.

Por otro lado, manga ancha desde la Comisión con los límites en los contratos de permanencia. El límite máximo se establece en 24 meses, algo que también ha decepcionado a los usuarios, siendo obligatorio un periodo de permanencia de 12 meses como mínimo, por lo que la situación, al igual que sucede en el anterior punto, seguirá como hasta ahora.

Asimismo, al igual que se ha aprobado recientemente en España, la portabilidad en telefonía móvil reduce sus periodos para hacerla efectiva, de cinco a un día. Las compañías se ven en desventaja con esta medida, ya que en su opinión esto supone que se limita mucho la posibilidad de contraofertar al usuario para intentar retenerle.