Demanda récord de Hollywood: 25.000 usuarios de P2P, perseguidos por descargar una película

La industria cinematográfica estadounidense sigue en sus trece y utiliza las demandas colectivas como medida para amedrentar y represaliar a los usuarios. En esta ocasión se ha superado a sí misma y ha llegado hasta los 24.583 usuarios demandados por descargar «En tierra hostil«, la ganadora del Oscar a la mejor película en 2010.

La productora del film, Voltage Pictures, ha añadido 5.000 nuevos casos a la persecución masiva que está realizando desde el pasado año a todo aquel que descargue su película más conocida, como publica Torrentfreak.com. Los usuarios de redes P2P como BitTorrent son el objetivo de la compañía, que considera millonarias las pérdidas ocasionadas por las descargas y no duda en señalar a los usuarios como culpables de las mismas.

Con estas demandas quieren recuperar estas cantidades, aunque no es la única compañía que ha optado por este medio para amenazar a los usuarios. El récord lo ostentaba hasta ahora el grupo antipiratería US Copyright Group (UCSG), que había demandado a 23.322 usuarios por la descarga a través de BitTorrent de la película «Los mercenarios».

En este caso, Voltage Pictures y sus abogados han informado a la Corte del Distrito de Columbia de las medidas que van a tomar los proveedores de Internet (ISP) para identificar a los usuarios, que son en su mayoría clientes de Comcast (10.532), Verizon (5.239) y Charter (2.699). El primero de ellos hasta ahora no ha llegado a ningún acuerdo con la productora, mientras que Verizon se ha comprometido a dar los datos de 100 usuarios al mes, algo que complicará el proceso a la productora.

Al ritmo que sea, en cuanto la productora tenga los datos de los usuarios detrás de determinadas direcciones IP procederá al envío de cartas en las que les solicitará una indemnización económica para no tener que llegar ante los tribunales. En anteriores procesos la cantidad pedida era de 3.000 dólares (algo más de 2.000 euros), que muchos usuarios accedían a pagar por miedo a que la multa no fuese mayor tras el juicio.