Miguel Sebastián comparó las descargas con conducir bajo los efectos del alcohol

El ministro de Industria comparó las descargas de material protegido con derechos de autor con el mal hábito de conducir en estado ebrio. Así lo revela uno de los cables facilitados por WikiLeaks en el que se recogen las conversaciones entre el político y el embajador de Estados Unidos Eduardo Aguirre.

El diario 20minutos.es continúa publicando los cables de WikiLeaks que desvelan conversaciones secretas e importantes documentos de la diplomacia estadounidense en todo el mundo. Desde el pasado mes de diciembre de 2010 se conocieron las primeras informaciones que demostraban que la Ley Sinde, norma antidescargas impulsada por el Gobierno gracias al apoyo de PP y CiU, era fruto de las presiones de Estados Unidos.

WikiLeaks consiguió demostrar las conversaciones mantenidas con los políticos españoles para que impulsasen una ley según sus intereses y los de la industria cultural, algo que se acabó materializando el pasado mes de febrero con la aprobación definitiva de la norma en el Congreso.

Ahora conocemos las conversaciones entre el embajador Aguirre y el ministro de Industria, Miguel Sebasián, en 2008. En la conversación, el diplomático asegura que España debe cuidar mucho más la propiedad intelectual y que el escaso respeto a los derechos de autor motivó que nuestro país fuese incluido en la Lista de Vigilancia Special 301 en la que se sitúan los países más "piratas" del mundo.

Aguirre señaló que los españoles tenían una "incorrecta" impresión sobre las descargas, considerando que descargar material con copyright es legal. También mostró la preocupación de la industria cinematográfica por este motivo y que España debería esforzarse mucho más en proteger la propiedad intelectual.

Sebastián, por su parte, expresó su desacuerdo con la decisión de incluir a España en esa lista pero admitió el problema de los derechos de autor en España y la misma preocupación en el sector cultural de nuestro país sin culpar únicamente a los operadores de las descargas ilegales aunque sí señaló que estos deberían cooperar. "La misma mentalidad que hace que muchos españoles beban y conduzcan o conduzcan en moto sin casco es la que facilita las descargas ilegales", apuntó el ministro.

Así pues, demostrada una vez más la impresión que los políticos españoles tienen del comportamiento de sus ciudadanos en Internet y cómo se plegan sin tapujos a los intereses del país norteamericano. ¿Conseguirá la Ley Sinde teledirigida desde EEUU acabar con estas supuestas irresponsabilidades llamadas "descargas ilegales"?