La policía podrá requisar todas las PlayStation 3 nuevas, incluso en los hogares de los usuarios

Crecen los problemas para Sony en Europa por su litigio con LG. Si hace unas semanas conocíamos cómo un tribunal holandés bloqueaba la distribución de sus PlayStation 3 en territorio europeo de forma temporal, en esta ocasión una orden judicial permitirá que la policía pueda requisar todas las PS3 nuevas, incluso las que ya se encuentran en los hogares de los usuarios.

Según hemos conocido a través de The Guardian, la policía holandesa ha comenzado a confiscar miles de consolas de la compañía japonesa ubicadas en el mayor almacén de Sony en el país, después de que se bloquease la distribución de las consolas en territorio europeo por un plazo de 10 días. La orden emitida permite que la policía requise todas las consolas vendidas después de haberse dictado esta orden, incluidas las que se encuentran en los hogares de particulares, aunque por el momento no conocemos ningún caso de actuación en los domicilios de los usuarios.

El conflicto entre las dos compañías viene dado por la infracción de Sony de patentes de LG en su lector de Blu-ray. En el día de hoy, Sony ha acudido al tribunal civil de La Haya para solicitar el levantamiento del bloqueo que tanto daño está ocasionando a las ventas y que podría reflejarse en unas semanas en la falta de stock en las tiendas europeas.

Si finalmente el tribunal da la razón a LG, las consecuencias podrían ser muy graves a nivel económico para el gigante japonés. La resolución judicial podría obligar a Sony a destruir todas sus videoconsolas, aunque LG buscaría que Sony pagase una compensación por cada consola vendida desde el año 2006 en todo el mundo, lo que se traduciría en una cantidad millonaria que iría destinada a la compañía coreana.

Por el momento, Sony no ha querido pronunciarse de forma oficial hasta que el juez tome una decisión final, que podría conocerse en los próximos días. La compañía importa aproximadamente 100.000 unidades de su PS3 en territorio europeo cada semana, y el gigante nipón espera solucionar rápido este conflicto que se une a la lista de quebraderos de cabeza que tiene la compañía desde que arrancó 2011.