PlayStation 3 : Un tribunal prohíbe su distribución en Europa de forma cautelar

La PlayStation 3 continúa dando disgustos y quebraderos de cabeza a Sony. En esta ocasión las malas noticias llegan desde Países Bajos, donde un tribunal civil de La Haya ha emitido una orden judicial cautelar para prohibir la distribución de las consolas domésticas de Sony en Europa por una demanda presentada por el fabricante LG.

A través de nuestro foro de Videojuegos conocemos la última y preocupante noticia para la compañía japonesa. El citado tribunal ha prohibido la distribución de consolas PlayStation 3 en Europa durante los próximos 10 días, reconociendo así los argumentos presentados por LG contra Sony. Ambas compañías mantienen distintos pleitos por cuestiones de patentes. Esta decisión judicial responde a uno de esos casos, en el que LG acusa a Sony de haber vulnerado patentes de LG al integrar los sistemas Blu-ray en sus consolas PlayStation 3. La compañía coreana ha presentado la misma acusación en varias instituciones, incluidos organismos americanos.

Según la orden judicial, los agentes de aduanas europeos tienen orden de interceptar todas las PlayStation 3 que circulen por el continente, tanto las fabricadas en Austria como las provinientes de fábricas asiáticas. Las primeras informaciones han confirmado que ya existe al menos un cargamento de consolas fabricadas en Asia que ha sido retenido en el puerto holandés de Rotterdam.

Consecuencias muy negativas para Sony

La situación podría agravarse en los próximos días. El fabricante coreano podría pedir la ampliación de este periodo inicial de 10 días para que los peritos continúen con las investigaciones y determinen si Sony ha vulnerado las patentes de LG. El diario The Guardian asegura que si este plazo inicial se ve ampliado, las existencias de PS3 en las tiendas podría peligrar ya que ahora se calcula que hay un stock para dos o tres semanas.

Si, además, estos peritos confirman las malas prácticas de Sony, LG podría exigir que se destruyesen todas las consolas incautadas o pedir una indemnización por cada consola vendida. Esta segunda opción sería la más probable y podría tener graves consecuencias económicas para la compañía japonesa. Por ahora las compañías no han querido hacer declaraciones pero seguiremos atentos a la nueva pesadilla que atraviesa Sony con su PlayStation 3.