Movilización en la Red : Evitemos el cierre de páginas web diciendo NO a la Ley Sinde

Los plazos para la aprobación definitiva de la Ley Sinde se agotan y las opciones para que no salga adelante se reducen. Sin embargo, una nueva campaña en Internet pretende que los usuarios se unan y hagan llegar sus protestas directamente a la bandeja de correo electrónico de los diputados de la forma más sencilla. El cierre de páginas web y los derechos en la Red están en juego.

Desde la web Hackivistas.net se ha puesto en marcha la última campaña de rechazo hacia la Ley de Economía Sostenible, que incluye la polémica Disposición Final Segunda. Gracias a la utilización de la aplicación web xMailer cualquier ciudadano se puede poner en contacto con los diputados para mostrar de la manera más directa y fácil su rechazo a un texto que suponen un retroceso en los derechos en la Red.

Durante los próximos días se votarán las enmiendas propuestas por los grupos políticos alternativos al Gobierno para evitar que el texto salga en su versión definitiva con esta implementación promovida por la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde, y apoyada por la industria cultural y las entidades de gestión de derechos de autor.

Hacktivistas recuerda que la enmienda presentada por el Partido Popular no es sino una revisión somera del texto que pretende aprobar en el Gobierno, ya que no elimina la Comisión de Propiedad Intelectual que serviría para cerrar páginas web. Desde el Grupo Mixto, Izquierda Unida, ICV y Esquerra Republicana sí se ha pedido la eliminación de la Disposición Final Segunda.

Los diputados tienen en su mano el rechazo a este texto y en las de los internautas está hacerles llegar su opinión al respecto con esta herramienta puesta a su disposición. Es lo mínimo que se puede pedir a quienes estén en contra de una ley cuya entrada en vigor está prevista para 2011, fecha en la que comenzarán los cierres de webs que presuntamente colaboren con la llamada "piratería". En unos días veremos si, de nuevo, la clase política hace oídos sordos a los ciudadanos.