Las arcas públicas podrían gastar hasta 1.000 millones de euros en la TDT

La cantidad final que las arcas del Estado podrían acabar abonando para completar la transición de la televisión analógica y adaptarse a la Televisión Digital Terrestre podría ser de 1.000 millones de euros. Otras alternativas para haber hecho que la televisión llegase a todas las zonas del país incluidas las rurales tendrían un coste muchísimo menor.

Así lo ha declarado la compañía Astra en información recogida por ADSLzone.tv. El grupo de satélites europeos ha aseguradoque el Gobierno ha optado por el modelo terrestre que le llevará a gastarse 1.000 millones de euros en lugar de optar por el modelo de distribución satelital, que hubiera tenido un coste de 12 millones de euros. La compañía ha remitido este informe a la Comisión Europea.

No opina lo mismo Abertis Telecom, empresa que más ha participado en el despliegue de la TDT. Esta compañía, multada por la Comisión Nacional de la Competencia por abuso de posición dominante, ha defendido la gestión del Gobierno en la transición digital asegurando que el Ejecutivo gastará 300 millones en la próxima década, en lugar de los 450 o 550 millones que se habría tenido que gastar en caso de llevar la TDT a las zonas rurales por el sistema satelital, según leemos en elEconomista.

El segundo apagón, en los próximos años

Lo que parece claro es que el apagón analógico no va a pasar de la noche a la mañana. La semana pasada conocíamos que la nueva fase de la transición hacia la era digital en las televisiones de los ciudadanos españoles volverá a conllevar la readaptación de miles de antenas con los consiguientes inconvenientes.

El Gobierno anunció que esto no generará un mayor gasto para los ciudadanos de forma directa, ya que la Administración financiará estas readaptaciones, que podrían llegar a costar hasta 600 euros por edificio. Este nuevo paso se debe a la obligación por la Comisión Europea en la que los operadores de televisión digital terreste tendrán que trasladarse a una nueva banda del espectro radioeléctrico con el fin de liberar las frecuencias que serán utilizadas para la banda ancha móvil.