El ataque sufrido por la SGAE y Cultura podría dar lugar a sanciones económicas

El bombardeo de datos al que estuvieron sometidos los sitios web de la SGAE, el Ministerio de Cultura y Promusicae podría suponer sanciones económicas para los responsables de haberlo lanzado. El problema estribará en identificar a los internautas que emprendieron el ataque y que se coordinaron en diferentes foros.

Según el abogado especializado en propiedad intelectual e Internet David Bravo, tanto la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), como el Ministerio como Promusicae (entidad que aglutina en nuestro país a las principales discográficas) podrían iniciar una acción judicial por estos "daños causados" si consiguen demostrar que este acto "se trata de un ilítico civil".

El siguiente en mover ficha sería el juez, que en caso de admitir a trámite la demanda habría que encontrar culpables e imponerles una "tasación indemnizatoria" basada en los perjuicios causados a todos los afectados así como lo "gastos extra" que hubieran asumido para restablecer el servicio. No obstante, en este punto la demanda se podría encontrar un enorme obstáculo, como señala Bravo: la identificación de los atacantes. Este paso, además, habría de ser dado por los atacados y no por el juez.

Para realizar el ataque DDoS masivo, según se recomendó desde la organización agresora, los usuarios habrían utilizado métodos que les permitiesen enmascarar su identidad, lo que dificultaría hasta el extremo este proceso de identificación. Si fuese posible, las sanciones se reducirían al ámbito económico, aunque según la reforma del código penal que se introducirá en diciembre, un ataque de esta índole "sí supondría un delito", según apuntó el abogado. Esto podría ser castigado con penas de cárcel entre seis meses y dos años.

Por su parte, la SGAE quiso mostrar su indignación ante estos hechos a través de una nota de prensa. En ella "lamenta la actuación de quienes han tratado de impedir la actividad de una entidad que defiende la creación y lucha para que los autores reciban una justa remuneración por el trabajo que realizan". Entre otros calificativos han afirmado que el ataque ha sido "brutal" y aunque por un momento lograron reestablecer el servicio, estuvieron caídos más de 60 horas.