La industria cultural insiste en que la piratería elimina empleos

La industria cultural insiste en que la piratería elimina empleos

Redacción

Más de 5.100 millones de euros dejó de ganar la industria de los videojuegos en el segundo semestre de 2009. Más de 15.000 empleos se pierden al año por culpa del intercambio de archivos musicales. Estos son sólo algunos datos publicados por la industria cultural, que sigue insistiendo en su discurso focalizándolo hacia la destrucción de puestos de trabajo.

Las descargas en Internet colaboran en la eliminación de empleo. Así lo aseguran una y otra vez desde la industria cultural, que señala al intercambio de archivos a través de redes P2P como el causante de esta catástrofe. La crisis, el sistema económico y sus propias políticas de venta son ignoradas en el supuesto problema por el que atraviesa el sector.

Según el último informe presentado por aDeSe (Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento), "la piratería en España alcanza niveles insostenibles". Los lamentos por parte de esta asociación aseguran que nuestro país es uno de los cinco en todo el mundo que más contenidos descargan sin pagar compensación alguna por ello.

El estudio al que aluden, el primer Observatorio de piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales en España, señala que en la segunda mitad de 2009 la industria de los videojuegos perdió 246 millones de euros. La cifra suena alamante, cierto, pero falta por saber cómo se deducen estas cantidades. Cada juego descargado, automáticamente por parte de la industria, se convierte en una cantidad de pérdidas. Lo mismo sucede con las películas, y de ahí los casi 2.400 millones de euros de pérdidas en este sector durante el citado periodo. No obstante, contabilizar por pérdida cada película visionada por streaming o descargada parece un tanto alejado de la realidad.

Con estas abultadas cifras económicas sobre la mesa, la estrategia de la industria pasa por cuantificar en cuántos empleos se destruyen al año. Aquí la arbitrariedad se dispara y es una constante la afirmación en la que de nuevo insisten: "La piratería destruye empleos". ¿Cuántos? No parece estar claro. El sector discográfico afirma que al menos 15.000 al año. El del libro va más allá: podrían peligrar 100.000.

Por todo ello, como la propia aDeSe se sugiere, el Gobierno habría de endurecer la ley. Concretamente, desde esta asociación se le pide que se incorporen medidas de autorregulación y se apruebe la polémica Disposición Final Segunda incluida en la Ley Sinde y que permitirá el cierre de webs sin la figura de un juez. La clase política les hará caso. Su argumento sobre la terrible destrucción de empleos es demasiado bueno como para ni siquiera corroborar estas cifras, no vaya a ser que se descubra la dudosa fiabilidad de este tipo de estudios.