Cultura gastará 2,2 millones de euros en páginas que fomenten la oferta de contenidos de pago

El Ministerio de Cultura ha anunciado que elevará las ayudas para "fomentar la oferta legal en Internet" a pesar de que el presupuesto recibido por este ministerio se ha visto reducido respecto al año pasado. Esto supone un espaldarazo a webs relacionadas con la industria cultural y que ofrecen contenidos de pago.

Menos dinero para Cultura, más dinero para la industria cultural. Este paradójico hecho llega de la mano de la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde, y de su ministerio que en su afán por defender la propiedad intelectual y los derechos de autor, ha decidido "fortalecer" la llamada "oferta legal en Internet" aumentando las ayudas a la misma un 15% respecto al año pasado. Esto supone que para este sector se dedicarán un total de 2,2 millones de euros.

Según ha informado su adlátere, la subsecretaria de Cultura, Mercedes del Palacio, durante su comparecencia en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados el presupuesto total del Ministerio de Cultura para el próximo ejercicio asciende a 789,3 millones de euros, un 13,9% menos respecto del presupuesto que salió del Congreso en el ejercicio anterior. Este recorte argumentó que está marcado por la "austeridad" presente en los Presupuestos Generales del Estado presentados por el Gobierno.

El aumento en estas ayudas coincide con el recorte que sufren otros sectores también relacionados con la cultura. Tal es el caso del cine (un 11,7% menos), la Biblioteca Nacional (reducción del 10,1%) o algunos importantes museos como el Museo del Prado, con un 7% de menor apoyo económico por parte del Ministerio.

Precedentes de apoyo a la industria cultural

Sin embargo, no deja de ser llamativo que se subvencionen con mayor ahínco las propuestas de la industria cultural, que ven aumentados sus presupuestos. El año pasado este Ministerio ya colaboró con una subvención de 1,075 millones de euros en la creación del Elportaldemusica.es, sitio web en el que los usuarios pueden comprar canciones y álbums, puesto en marcha por Promusicae, la asociación de Productores de Música de España.

Este tipo de acciones no pueden entenderse sino desde el derroche, ya que en el fondo con los presupuestos de los ciudadanos se están financiando las supuestas pérdidas que sufre una industria cultural que debería adaptar por sí misma el modelo de negocio.