La SGAE quiso cobrar parte de lo recaudado en un concierto benéfico para enfermos mentales

La presión mediática ha podido con las pretensiones de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). La gestora, que pretendía cobrar el 10% de los beneficios recaudados en un concierto benéfico que se celebrará para recaudar fondos en favor de la Asociación para la Salud Integral del Enfermo Mental (ASIEM), ha renunciado a esta cantidad tras la denuncia pública de la asociación.

Aunque finalmente ha rectificado de sus pretensiones iniciales, el caso salía a la luz pública tras la denuncia de la ASIEM. La entidad de gestión de los derechos de autor pretendía conseguir el 10% de la recaudación del concierto que se celebrará el 14 de octubre en el Palau de la Música de Valencia y para el que tanto el propio Palau como los artistas que intervendrán en el acto han renunciado a lo conseguido a través de la taquilla.

La asociación manifestaba en el comunicado de protesta que las "pretensiones de la SGAE chocan con la colaboración altruista de fotógrafos, camarógrafos y otros técnicos y empresas". Después de ver la luz en la prensa el comunicado de la ASIEM, la gestora decidía recular: a última hora de la tarde de ayer, la Sociedad General de Autores comunicaba a ASIEM que no cobrará el 10% de recaudación en concepto de derechos de autor.

La doble cara de la SGAE ante los conciertos benéficos

Según la SGAE, todo se ha tratado de "una falta de comunicación" que ya "ha quedado subsanado una vez aportada la documentación correspondiente, por lo que la Sociedad de Autores no cobrará por la celebración de este concierto benéfico". Además, la gestora intentó limpiar su imagen recordando que se ha sumado a los proyectos solidarios celebrados recientemente en España, como los destinados a los afectados de los seismos de Haití y Chile. Según la SGAE, los beneficios de dichos proyectos solidarios se destinan íntegramente a las diferentes ONG, fundaciones, asociaciones y entidades solidarias.

Sin embargo, la rectificación de la gestora y sus últimas declaraciones contrastan con los argumentos dados por su propio presidente, Teddy Bautista, quien en su momento justificó que se cobrase en los conciertos benéficos porque "los autores pagan muchos impuestos" y "si hay que ayudar a un niño que necesita una intervención, debería hacerlo el Estado".