La CMT muestra su rechazo a que Telefónica tenga que compartir su red de fibra

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) y la Comisión Europea han mostrado sus divergencias en torno a la nueva norma regulatoria por parte del organismo comunitario sobre la fibra óptica. La CMT considera que podría frenar la inversión en estas redes y desde la Comisión ya se ha advertido que el regulador español está obligado a seguir sus recomendaciones.

Hace una semana os anunciábamos la llegada de la nueva normativa de la Comisión Europea en la que se obligaba a los grandes operadores como el caso de Telefónica en nuestro país a compartir su red de fibra óptica con los alternativos sin límite de velocidad. Esto supondrá que el operador tendrá que compartir sus conexiones de 50 y 100 megas que ahora ofrece con esta infraestructura.

Sin embargo, el regulador español en su momento había fijado en 30 megas el límite de las conexiones que Telefónica estaba obligado a compartir y que más allá de esa velocidad no tendría por qué hacerlo. La idea de la CMT era el fomento de la inversión por parte de otros operadores para que desplieguen sus redes de fibra y que existiese una competencia real en este mercado.

Reinaldo Rodríguez, presidente del organismo regulador en nuestro país, volvió a insistir en el día de ayer en que esta medida "podría desincentivar las inversiones"."Parece una opinión más intervencionista de lo que en su momento se recomendaba desde los organismos reguladores en Europa", aseguró Rodríguez, quien ha pospuesto cualquier cambio en el mercado español a que "se finalice el nuevo análisis de mercado que regularmente ha de hacerse", lo que emplazaría la decisión propuesta por la Comisión Europea a 2012, puesto que el nuevo análisis se realizará durante 2011.

La Comisión Europea responde a la CMT

Pero las palabras de Rodríguez no han sentado bien en el seno de la Comisión Europea. Su portavoz de Telecomunicaciones, Jonathan Todd, ha dado un toque de atención a la CMT y le ha recordado que las normas europeas obligan a los Estados miembros a "asegurar que sus reguladores hacen todo lo posible para tener en cuenta las recomendaciones de la Comisión". Todd añadió que cualquier "divergencia requeriría explicaciones y justificaciones por escrito" por parte de España.

"La Comisión espera por tanto que la CMT cumpla tanto con la recomendación como con la jurisprudencia anterior y regule las redes de fibra de forma apropiada", sentenció el portavoz. De momento no hay respuesta por parte del regulador español, pero todo hace prever que tendrá que acatar la decisión y Telefónica habrá de compartir su red de fibra óptica con sus rivales.