StarCraft II, récord de ventas histórico a pesar de la piratería

StarCraft II, récord de ventas histórico a pesar de la piratería

Redacción

StarCraft II sólo ha necesitado 48 horas para situarse como el videojuego de estrategia en tiempo real que más rápido se ha vendido en la historia. Su millón y medio de copias contrastan con el discurso de la industria, aludiendo a constantes pérdidas por culpa de las descargas pero se comprueba una vez más que si un producto es de calidad, no hay P2P que frene su compra.

Era posiblemente el juego más esperado y ha cumplido a la perfección con las expectativas. StarCraft II: Wings of Liberty ya ha hecho historia con un récord de ventas en su género que será difícil de superar por los títulos venideros. En su primer día ya superó el millón de copias en todo el mundo, convirtiéndolo en el juego de PC más vendido de 2010 en 24 horas.

Doce años han tenido que pasar para que arribase la segunda parte del considerado por muchos como el mejor juego de estrategia en tiempo real de la historia. Como tal ha sido valorado y sus cifras de ventas así lo confirman.

El juego, desarrollado por Blizzar Entertainment -los creadores de World of Warcraft-, es ya todo un éxito y se prevé siga distribuyendo copias por las 10.000 tiendas donde se puede adquirir en todo el mundo. En nuestro país, el éxito también ha sido total y ya lidera los ránkings de más vendidos en varias tiendas de videojuegos.

El caso de StarCraft II sirve de ejemplo perfecto para derrumbar el mito que la industria cultural pretende introducir, basándose en que las descargas P2P están acabando con los productos culturales, ya sean musicales o como en este caso, videojuegos. Insistiendo en la pérdida de ingresos constantes y la criminalización a los usuarios, la industria es reacia a ver desde otras perspectivas este fenómeno.

De este modo, se ha comprobado que los usuarios que más usan las redes P2P son los que a la postre más productos culturales compran. La comodidad y los elevados precios son los principales motivos que llevan a los usuarios a utilizar programas como eMule o BitTorrent, pero la disposición a pagar por un determinado tipo de contenido siempre que sea de calidad está ahí y se ha podido demostrar en esta ocasión una vez más.