Se filtra un documento en Francia contra el P2P que incluye el espionaje de usuarios

Francia se dispone a endurecer las medidas tras el fracaso inicial de su Ley Hadopi, creada específicamente para frenar las descargas que vulneran los derechos de autor. Entre las acciones propuestas y que pueden ser corroboradas gracias a un documento oficial filtrado, está el espionaje al usuario para conocer todos sus movimientos en Internet.

Según recoge Nación Red, el documento llegó al portal francés Numerama y en él se pueden observar varias medidas que cuanto menos buscan intimidar a los internautas. El informe analiza cuáles son los mejores sistemas informáticos para controlar los movimientos del usuario "y prevenir riesgos".

Inmediatamente nos viene a la mente que el software P2P y su uso como principal objetivo a controlar por la Administración para evitar las descargas "ilegales". También se menciona el uso de las redes WiFi abiertas como procesos a controlar.

Según el profesor Michel Riguidel, el documento tiene un claro enfoque censor. "Habrá listas negras de webs definitivamente prohibidas por decisión judicial y listas grises con sospechosos, incluyendo a aquellos que hacen uso de determinadas "palabras clave"". Para Jéremie Zimmermann, de la organización Quadrature du Net, "es obsceno que el dinero de los contribuyentes se utilice para hacer los experimentos más propios de un científico loco y peligroso que está condenado al fracaso".

El propio Zimmermann señala lo "preocupante" que es el hecho de que el Gobierno esté considerando "seriamente estas funciones de registro, grabación de cada movimiento de los usuarios y una posible extensión de un sistema (DRM) a todos los ordenadores". "Es un intento de sabotear la red", declaró.

La Ley Hadopi fue aprobada en el país galo hace 11 meses y desde entonces sus resultados han sido totalmente nulos, lo que ha hecho dudar de su eficacia incluso a políticos del partido de Nicolás Sarkozy. Muchas de esas dudas venían dadas por el elevado coste que supondrá poner en práctica estas acciones, pero el Gobierno francés parece dispuesto a ello cueste lo que cueste.