Las buenas películas logran mayores beneficios gracias al P2P

Las buenas películas logran mayores beneficios gracias al P2P

Redacción

A priori, afirmar que las buenas y más taquilleras películas se benefician del intercambio de archivos podría parecer una locura a ojos de la industria cultural, tan insistente en criminalizar el P2P y a sus usuarios. Sin embargo, ha sido el director de cine Sam Bozzo quien lo ha corroborado, encantado por el hecho de que sus películas se hayan distribuido a través de BitTorrent.

El director, que ha visto cómo sus dos últimas obras han sido filtradas como archivos torrent, cree que es un modo de publicitar su obra. "Los buenos cineastas no temen a que sus películas sean vistas, luchan por ello. Incluso pagan miles de dólares por el "honor" de mostrar su obra gratis en festivales de cine… ¿por qué no aprovechar también que sean expuestas de forma gratuita en la Red?", se pregunta en la extensa entrevista concedida a TorrentFreak.

El P2P como plataforma de "publicidad gratuita"

Su penúltima obra, Blue Gold, fue filtrada a la red BitTorrent en poco tiempo. "Al principio estaba aterrado porque pensaba que nunca recuperaría mi dinero", asegura, pero se planteó cómo sacar partido de ello. "Contacté con el uploader y le pregunté si le importaría difundir junto al enlace un mensaje de apoyo a la película con el que se llamaba al usuario que le gustase la película a realizar una pequeña aportación", explicó Bozzo.

"¿El resultado? Recibí muchas donaciones y emails de apoyo de aquellos que descargaron la película y además creo que quienes la vieron difundieron entre sus allegados la opción de adquirir la película, ya que las ventas de DVD se aumentaron debido a la filtración", afirmó el cineasta.

Bozzo considera que "sólo las malas o mediocres películas sufren daños debido al P2P. Por el contrario, las buenas de cualquier género sólo se benefician del intercambio de archivos, por lo que siento cómo el P2P actúa como catalizador para una verdadera evolución en el cine".

La teoría del cineasta -cuya última película, Hackers Wanted, también ha sido filtrada- confirma por un lado los estudios que aseguran que los usuarios de redes P2P son los que más contenido cultural compran y, por otro, que la industria cultural debería evolucionar su modelo de negocio y dejar de criminalizar a los usuarios que son potenciales compradores de sus obras.