Un informe elaborado por economistas critica la Ley Sinde aprobada por el Gobierno

Un grupo de economistas ha elaborado un informe que asegura que la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible, por fuerte que sean las presiones del sector, no es una buena idea. "No lo es porque no va a aportar nada al cambio de modelo y probablemente lo haga más difícil".

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) ha emitido una serie de conclusiones sobre la conocida "Ley Sinde" que ponen en entredicho el objetivo de la Coalición de autores y sociedades de gestión de derechos de autor.

El informe señala que la nueva Ley es "equivocada e inutil" porque es una ineficaz forma de defender a los artistas e inútil porque cuando se lleve al juez al primer internauta, lo más probable es que mucha gente habrá encontrado otras fórmulas de escuchar música. Sería preferible, por el contrario, que se aprovechara ese texto legal para incorporar las recomendaciones que ha realizado hace pocas semanas la Comisión Nacional de Competencia acerca de nuestra ley de propiedad intelectual y que ponen en cuestión el grado de competencia de algunas de los elementos de este sector.

Menor protección de copyright = menor producción artística = error

FEDEA señala que los 600 artistas que, de acuerdo con la SGAE, cobran el 75% de los derechos por reproducir su música (informe de la CNC, 2010), son precisamente los que no necesitan derechos de exclusiva: pueden, es más, deberían regalar su música, porque tienen otras muchas formas de ganar dinero. Y precisamente el hecho de hacer accesible su música a cualquiera alimenta su popularidad y les hace más atractivos en otras actividades. Eliminar los derechos de propiedad sobre los cds de Madonna, Beyoncé o Radiohead no es solo una forma de mejorar la vida de todos; es una forma de popularizar sus figuras, convertirlas en más estrellas y añadirles valor. Se gana no con la exclusiva, sino con lo contrario.

¿Daña la piratería a los nuevos artistas?

La "pirateria" no hace daño al que acaba de llegar, porque no es negocio copiarle y distribuirle fuera de copyright. Una reducción de la sobreprotección del copyright no les afecta a estos miles de artistas; de hecho es lo contrario: un acceso sin persecución permite que sean conocidos y escuchados a bajo coste -que al menos es lo que quieren estos grupos- ganándose así unos pequeños segmentos de mercado y, posiblemente, una audiencia por conciertos en vivo y otras performances. Si para escuchar a un grupo algo desconocido tengo que pagar 18 euros, es bastante probable que no lo haga: si está accesible en la red, aumentan significativamente las posibilidades. El éxito de myspace, la web más visitada de nuestro país, es una buena muestra de esto.

La pregunta es, ¿Habrá modificaciones técnicas importantes en el texto que llegue al Parlamento o el Gobierno desoirá a los ciudadanos y expertos?