Francia insta a los operadores a ofertar una tarifa social de ADSL que cueste 20 euros

El ejecutivo francés ha pedido a los operadores el lanzamiento de una tarifa social de banda ancha que cueste alrededor de 20 euros.. El objetivo del Gobierno es potenciar el uso de Internet y eliminar la barrera del precio para permitir el acceso universal.

A pesar de que Francia tiene ofertas de ADSL y fibra mucho más económicas que en España, el ejecutivo de Sarkozy ha instado a las compañías a lanzar ofertas sociales orientadas a hogares con pocos recursos. El precio total de la conexión rondaría los 20 euros, lo cual es asumible por la mayoría de los usuarios.

Despliegue de fibra

A pesar de que Francia está por encima de la media europea en penetración de ofertas de fibra, Nicolas Sarkozy ha anunciado un ambicioso plan para desplegar fibra óptica hasta el hogar (FTTH) en la mayor parte del territorio galo. El proyecto contará con una partida presupuestaria de 4.500 millones de euros. Según publica la CMT en su blog, el objetivo del ejecutivo es aoyar desarrollar toda una gama de servicios electrónicos (teletrabajo, telemedicina, salud,, justicia, educación…) que puedan explotar el potencial de la red. De ese total, 2.000 millones de euros se destinarán a la implementación de redes de alta velocidad y 2.500 millones de euros servirán para apoyar los usos innovadores, servicios y contenidos.

Cooperación entre operadores

El pasado mes de diciembre el ex monopolio Orange, SFR y Numericable ya firmaron un acuerdo para compartir la fibra desplegada lo cual permite disminuir los costes y ampliar la cobertura en más zonas sin duplicar la red. Sarkozy se ha comprometido además a conceder préstamos de bajo interés a los grupos de telecomunicaciones, para animarles a invertir en redes de nueva generación y zonas con acceso deficiente. Por ejemplo, en áreas innacesibles sin ADSL o cable, el Gobierno invertirá en un satélite de alta generación que ofrezca banda ancha de alta velocidad a un coste asequible.

Como se puede observar, las diferencias entre Francia y España son abismales en banda ancha, a pesar de que Zapatero aseguró que "estábamos a la misma altura".