Ubuntu planta cara al sistema operativo por excelencia: Windows

Ubuntu planta cara al sistema operativo por excelencia: Windows

Javier Sanz

El pasado mes de enero, adelantamos en nuestro especial sobre Ubuntu las bondades de este sistema operativo basado en Linux. Las diferencias con Windows son muy importantes, empezando porque Ubuntu es gratuito y se puede copiar libremente. Además su código fuente está liberado y cualquier particular puede modificarlo. Según publica el diario 20 Minutos, el nuevo sistema operativo de Microsoft Windows Vista está teniendo serias dificultades para ganar mercado y es que el rendimiento no se acerca ni de lejos al que ofrecía Windows 98 o XP.

Ubuntu tiene un funcionamiento similar al de otros sistemas gráficos basados en ventanas, aunque, lógicamente, con sus propias particularidades. Una vez grabado en un CD, se puede arrancar con él y trabajar sin necesidad de instalarlo, pues todo se ejecuta desde el CD. Eso sí, los programas diseñados para Windows son sistemas diferentes y no funcionarán en Ubuntu salvo en algún caso, utilizando emulaciones.

Además, estas particularidades hacen que haya que reaprender a moverse por el sistema. Es cuestión de acostumbrarse, el mayor inconveniente es el que tradicionalmente han sufrido los diversos Linux: en algunos casos, la instalación de un periférico no es tan intuitiva como debería y hay que recurrir a la línea de comandos para configurarlo adecuadamente.

Actualizaciones: cada seis meses, de forma previsible y programada, aparece una nueva versión de Ubuntu, cuya numeración corresponde con la fecha. La actual es la 7.04, de abril de 2007. La próxima será la 7.10 y se liberará en octubre.

Por primera vez son las empresas, y no sólo algunos usuarios, las que optan por dejar de lado a Microsoft y elegir Ubuntu. Primero fue Dell, pronto Toshiba siguió sus pasos y sólo unos días después Fon anunciaba la migración de Windows a Ubuntu porque «funciona mejor».