Tras el cierre de Megaupload y Hotfile, la industria del cine va a por FileServe

FileServe vuelve a ponerse en el punto de mira de la industria cinematográfica. Después de los cierres de Megaupload hace dos años y Hotfile unos meses atrás, un estudio independiente insiste en reclamarle más de 800.000 dólares al cyberlocker por las supuestas pérdidas que le generó al albergar sus obras sin consentimiento.

La lucha contra las descargas directas en la Red por parte de la industria cultural y del entretenimiento continúa. En su opinión los cyberlockers que siguen el modelo de Megaupload facilitan la «piratería» de sus contenidos y ello teóricamente les genera pérdidas multimillonarias. Por este motivo, han decidido acudir a los tribunales para pedir el cierre de los que aún siguen ofreciendo estos servicios.

El pasado año el estudio independiente American Cowslip denunció a FileServe con este motivo. «Sus creadores están al tanto de que en su servicio se distribuye de manera ilegal una importante cantidad de contenido con copyright», explicaba la compañía. El servicio de alojamiento decidió ignorar esta acusación y ahora American Cowslip ha decidido acudir a los tribunales para solicitar 869.500 dólares (alrededor de 637.000 euros) en concepto de daños y perjuicios.

Desde la productora se afirma que se han producido «casi 20.000 descargas» sin consentimiento desde estos servidores sin que haya autorizado esta difusión de sus contenidos. En su opinión esto ha provocado que el millón de dólares en ingresos que esperaban recaudar se quedase en apenas 68.000 dólares. Por este motivo, la empresa busca que FileServe pague la diferencia sin que para ello importe otras supuestas pérdidas generadas a través de otros métodos de distribución no autorizada (otros cyberlockers, P2P, etc.).

Ahora serán los tribunales quienes decidan si el cyberlocker tiene que pagar esta cantidad. Dado que FileServe no se ha defendido de esta acusación está destinado a perder, aunque habrá que ver hasta qué punto acaban pagando al estudio de cine. No en vano, no es la primera vez que una compañía cinematográfica le acusa por los mismos motivos. En 2013 también lo hizo Paramount, cuyo vicepresidente incluyó a a la web en la lista de objetivos a tener en cuenta por parte del Gobierno estadounidense de cara a posibles acciones contra la «piratería».

Veremos en qué queda esta acción contra el servicio de alojamiento de archivos, ya que el último precedente en EEUU no es demasiado bueno a su favor. Hace poco más de un mes la industria del cine acababa con Hotfile, tras exigirle un pago de 500 millones de dólares, una cifra mucho más abultada que en este caso.