Los principales problemas de los dispositivos wearables

Los principales problemas de los dispositivos wearables

Lucas Cruz

El año 2014 será el año de la eclosión de los utilizables o wearables como se conocen en inglés. La feria del CES celebrado en la vegas es buena muestra de ello, con la presentación de numerosos dispositivos inteligentes. Relojes, gafas, pulseras, incluso anillos serán cada vez más comunes de encontrar. Sin embargo, el comienzo no va a ser fácil y los primeros compradores tendrán que hacer frente a situaciones incómodas.

No cabe duda que los dispositivos wearables han llegado definitivamente a nuestras vidas y los próximos años, veremos cómo incrementa el uso de este tipo de dispositivos entre los usuarios de a pie. O al menos, esto es lo que marcan las previsiones, porque si hiciéramos caso a los pocos precedentes con los que contamos, la historia sería bien distinta.

Uno de los primeros productos que se podían englobar dentro de este segmento es el auricular Bluetooth. Estos aparatos son un claro ejemplo de tecnología portátil y su historia no es muy halagüeña. Dispositivos realmente útiles que se introducían en la oreja  y permitían interactuar con el teléfono, mientras lo manteníamos guardado en el bolsillo desaparecieron en poco tiempo (salvo excepciones) de las calles ante las reacciones negativas que provocaban en contra de los ciudadanos que los utilizaban.

Pues ahora podemos estar ante un caso parecido, pero llevado al extremo por el precio y la exclusividad de alguno de estos wearables. Declaraciones de algunos propietarios de Google Glass, por ejemplo, corroboran estas previsiones. No siempre es plato de buen gusto, y más en los tiempos que corren, ver como aparece alguien con unas gafas de más de 1.000 euros que además, pueden hacer fotos o grabar vídeo de manera totalmente discreta.

Tampoco generaría comentarios positivos observar como alguien por la calle utiliza su flamante smartwatch, sabiendo que dispone de un smartphone y lo tiene al alcance de la mano en el bolsillo. ¿No puede hacer como todo el mundo y sacar el teléfono?

Todos estos comportamientos típicos de la sociedad actual pueden suponer una piedra en el camino para la adopción de estos dispositivos por el usuario medio. Incluso sin tener en cuenta, el peligro que conlleva lucir estos productos a la vista de todo el mundo, ya que los normalmente altos precios que tienen, suponen una suculenta recompensa para los malhechores.

Cuestión de tiempo. Todo este asunto y la aceptación social parece una mera cuestión de tiempo, hasta que el uso de estos relojes, gafas, pulseras, etc. se extienda y no sea ni exclusivo ni extraño ver a alguien con uno de estos terminales. Es normal que exista un periodo de adaptación de la gente a las nuevas tecnologías. Además, y en contra de lo que pasó con los mencionados auriculares, la maquinaria puesta en funcionamiento para el desarrollo de todo tipo de utilizables es demasiado grande como para permitir una marcha atrás.