335.000 entradas de cine vendidas en 24 horas demuestran que la piratería no es el problema

El impresionante éxito de la Fiesta del Cine deja en evidencia a quien asegura que el problema del cine es la llamada «piratería». La iniciativa de distribuidores, exhibidores y el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales que ha puesto las entradas a 2,90 euros en la mayoría de salas del país durante tres días a contado con una gran acogida.

Hace poco más de 24 horas que dio comienzo la Fiesta del Cine 2013 y ya se puede calificar como de un magnífico éxito. Fuentes del sector han confirmado que la iniciativa organizada por la asociación de productores, los exhibidores, distribuidores y el apoyo del ICAA (Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales) «ha roto todas las previsiones«.

No en vano, en las primeras 24 horas se han recontado 335.000 asistentes a las salas de 324 cines en todo el territorio español. Esto supone nada menos que un 550% más respecto al mismo día (lunes) de la semana anterior. Se espera que estas cifras se repitan durante el martes y el miércoles, jornada en la que concluirá esta quinta edición de la iniciativa.

El formato elegido por el sector ha sido reducir el precio de las entradas en cualquier horario a 2,90 euros. Para ello basta con adquirir una acreditación de forma gratuita por Internet con la que posteriormente comprar las localidades en cualquiera de las salas adscritas a la promoción.

En 2012 el formato fue distinto, puesto que la acreditación se conseguía mediante la compra de una entrada normal de cine. Esto daba derecho a ver películas por 2 euros en los días siguientes. En total se contabilizaron en tres jornadas más de 763.000 asistentes a las salas (el doble de lo habitual) y más de 2,8 millones de euros recaudados. Sin duda, vistas las cifras que se manejan por ahora en esta edición, estos números serán superados con claridad.

Esta impresionante demanda debe servir para que la industria reflexione sobre su estrategia. La gran asistencia a las salas a precios populares demuestra que en el precio de las entradas radica el gran problema del sector. Por ello deberían fijarse alternativas que girasen alrededor de este aspecto, algo mucho más productivo que achacar a la llamada «piratería» todos los males de esta industria. La oferta legal a precios asequibles es el mejor arma. A los hechos nos remitimos.