La guerra contra las redes de P2P alcanza a los proveedores de Internet

La guerra contra las redes de P2P alcanza a los proveedores de Internet

Javier Sanz

Las industrias del cine y de la música en EEUU han lanzado un ataque indirecto a las redes de intercambio Peer to Peer, esta vez exigiendo a los principales proveedores de Internet que desactiven cualquier tráfico del que sospechen acerca de su legalidad. La Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) y la Asociación de Películas de América (MPAA), entre otros organismos defensores de los derechos de autor, han encontrado una alternativa a la lucha directa contra los programas de intercambio de archivos y las páginas con enlaces a estos programas. La nueva táctica consiste en un ataque indirecto: en vez de amenazar con demandas a las webs que ofrecen los enlaces, se amenaza a los proveedores de internet que las alojan.

Según podíamos leer en HispaMP3 Una de las primeras víctimas de esta nueva estrategia ha sido Isohunt.com, una famosa web que ofrecía enlaces a archivos del programa P2P BitTorrent. Desde el pasado 16 de enero, Isohunt está fuera de servicio a causa de que su proveedor de servicios de internet "ha tirado del enchufe", esto es, les ha retirado el alojamiento web por miedo a las consecuencias. Los responsables de la web aseguran que volverán a funcionar dentro de poco, pero no desde Suecia ni desde Sealand (como pretendía la web The Pirate Bay) sino desde Canadá, ya que, según dicen, no quieren esconderse.Los proveedores se defienden

Un representante de la Asociación de Proveedores de Internet señaló que ellos son "meros conductores de la información" y no pueden ser culpados por las acciones de sus clientes.

"Los proveedores no pueden inspeccionar todos los paquetes que son transmitidos a través de sus redes", añadió.

Un representante del proveedor Tiscali dijo que la IFPI debía demostrar que el cliente realmente está involucrado en estas actividaddes ilegales, y que la organización musical debería compartir los gastos judiciales para resolver este tipo de disputas.

Mientras tanto, en España, la SGAE continua en su particular lucha contra las redes de intercambio que utilizan los españoles.