Los aficionados a la serie Breaking Bad, obligados a piratearla ante la falta de oferta legal

La cuenta atrás para el desenlace de una de las mejores series de la última década ha comenzado. La última temporada de Breaking Bad se estrenó la pasada madrugada en EEUU. Horas después ya estaba el capítulo disponible en plataformas como Netflix. Los usuarios españoles no tienen alternativa legal para verlo más allá de webs de enlaces y P2P.

Nuevo ejemplo de la alarmante falta de oferta legal en España. Breaking Bad se ha convertido por derecho propio en una de las mejores series de todos los tiempos para muchos usuarios. Su guion, banda sonora, evolución y actuación de los personajes o impresionante fotografía son algunos de los puntos fuertes de la serie protagonizada por Bryan Cranston y Aaron Paul en el papel de Walter White y Jesse Pinkman. Después de un éxito progresivo en los últimos cinco años, la serie llega a su final con la emisión de los últimos ocho episodios de la quinta temporada si buscas disfrutar de series completas ya terminadas.

El estreno del episodio 9 de esta quinta y última temporada tuvo lugar en la madrugada del 11 de agosto (12 de agosto ya en España) y fue seguido por miles de usuarios en todo el mundo. Conscientes de su repercusión y los millones de descargas que iba a generar en su primer día, plataformas online como Netflix no tardaron en disponer del capítulo para que sus suscriptores lo disfrutasen sin recurrir a alternativas denominadas «piratas«. Sin embargo, solo los de Estados Unidos o Reino Unido han sido los elegidos.

En el caso español los internautas aficionados a la obra de Vince Gilligan solo tienen dos alternativas para visionarlo: esperar a su estreno dentro de unas semanas o descargarlo a través de redes P2P o webs de enlaces. Aunque lo quiera, quien siga la serie y esté ansioso por ver el episodio, incluso pagando por ello, no puede hacerlo. Esperar que éstos aficionados, con las posibilidades que ofrece hoy en día la Red y los posibles spoilers que se pueden dar, aguarden impacientes unas semanas para su descarga en alguna plataforma legal parece cuando menos complicado.

Blood Money, como se titula el capítulo, vuelve a poner en evidencia el torpe avance de la industria cultural y del entretenimiento para trasladar sus contenidos a Internet en nuestro país. Canal+ Yomvi no lo estrenará hasta el 7 de septiembre, mientras que Paramount Comedy hará lo propio ya en octubre. Hasta entonces, un tiempo de diferencia que a buen seguro pocos usuarios interesados en la serie respetan acudiendo a las citadas alternativas.

De este modo, se demuestra cómo las grandes compañías no hacen sino perder una fuente potencial de ingresos. Numerosos estudios demuestran que los internautas sí están dispuestos a pagar por los contenidos siempre que tengan una disponibilidad inmediata y asequible en precio. A buen seguro, a un gran número de fans no les hubiese importado pagar por ver este episodio pero simplemente no tienen oferta a la que acudir. ¿Cuántos ejemplos harán falta para que la industria se plantee un cambio en serio y se aproveche de las ventajas de la Red en lugar de criminalizar a webs y usuarios?