Detienen a 3 personas por vender discos duros con videojuegos piratas por Internet

Nueva operación de la Policía Nacional contra la venta de videojuegos «piratas» a través de Internet. Las autoridades han detenido a tres individuos que se dedicaban a publicitar en páginas web y con carteles físicos la venta de discos duros que contenían entre 280 y 900 copias de juegos.

Los detenidos, a los que algunos medios no han dudado en calificar como una «red de distribución ilegal de videojuegos» son tres personas que ofrecían sus servicios para la actual generación de videoconsolas en diferentes webs. Sus ofertas incluían los citados discos duros por un precio que oscilaba entre los 80 y 160 euros.

Las autoridades han informado que la investigación dio inicio tras una denuncia presentada por aDeSe (Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento) al detectar dos páginas web que ponían a disposición de los internautas importantes cantidades de videojuegos sin permiso de los titulares de los derechos. Esto les habría reportado un cuantioso beneficio que los agentes estiman en cerca de 19.000 euros en un año.

Los detenidos daban múltiples posibilidades a su clientela para acceder a su material, ya que permitían pagos mediante PayPal, transferencia bancaria o giro postal. Cada detenido tenía una función dentro del grupo, ya que uno era el administrador de las páginas web, otro figuraba como titular de las cuentas bancarias y el tercer miembro de encargaba de realizar los envíos del material informático.

Asimismo, entre sus servicios ofrecían la manipulación de consolas para instalar los chips que permitiesen la ejecución de copias de juegos. Esta práctica ha generado gran polémica puesto que desde la industria se afirma que se trata de una ilegalidad mientras que existen sentencias que argumentan que se trata de una práctica legal en nuestro país.

Las autoridades han confirmado, por último, que durante el registro en el domicilio de los detenidos intervinieron cuatro discos duros, cinco videoconsolas, cuatro ordenadores, teléfonos móviles, tarjetas de memoria, documentación de interés para la investigación y varios carteles publicitarios sobre las dos páginas web y su actividad en la Red. Con estas pruebas basarán su acusación ante el juez con la que la industria espera una condena que justifique la monitorización de las páginas de anuncios en busca de vendedores de juegos piratas.