Continúa el escándalo: Francia también espía las comunicaciones de sus ciudadanos

En plena polémica por el sistema de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) a sus ciudadanos y en Europa, el diario francés Le Monde ha publicado que el país galo cuenta con su propia plataforma para espiar las conversaciones y correos electrónicos de sus ciudadanos.

A mediados del siglo XX George Orwell escribía 1984, uno de los grandes referentes en lo que a novelas distópicas se refiere y en la que imaginaba un mundo en el que todos los movimientos de las personas eran vigilados por el Estado. Si Orwell levantara la cabeza se encontraría con un mundo relativamente parecido al que imaginó, tal y como han confirmado las escandalosas noticias conocidas en las últimas semanas.

Si bien es Estados Unidos la principal fuente de un espionaje a nivel internacional que busca conocer todos los datos posibles de las personas, otros estados también emplean estas polémicas prácticas con su propia ciudadanía. Francia ha sido el último de los destapados. El diario Le Monde fue rotundo en su publicación, al asegurar que la «Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE) intercepta de forma sistemática las señales electromagnéticas emitidas por los ordenadores o teléfonos, así como los flujos entre Francia y el extranjero». «La totalidad de nuestras comunicaciones son espiadas«, subraya el citado medio.

«La DGSE recolecta los datos de las llamadas de millones de usuarios, identificando a los interlocutores, el lugar, la fecha, la duración y el peso del mensaje», explica respecto a las comunicaciones móviles. No obstante, no son las únicas espiadas, ya que toda la actividad de los internautas franceses también ha sido registrada. «Lo mismo con los correos electrónicos con la posibilidad de leer el asunto del correo. Todo lo que pase a través de Google, Facebook, Microsoft, Apple y Yahoo llega a la DGSE», confirma.

Desde el rotativo indican que los políticos conocen el sistema ya que su uso se ha prolongado durante años. Sin embargo, lo consideran como «alegal», por lo que no está regulado ni tampoco prohibido y en ello se han apoyado para mantenerlo. Los datos quedan recopilados al servicio de agencias de seguridad del país que van desde los servicios aduaneros a la inteligencia militar, interior, exterior y financiera.

En cualquier caso, parece que por fin se empieza a demostrar lo que muchos imaginaban pero de lo que carecían de pruebas. ¿Contará España con un sistema similar? Por ahora sabemos que los distintos Gobiernos en los últimos años se han plegado sin oposición a los intereses de EEUU, pero no sabemos hasta qué punto podría existir una red de espionaje en la que todos seamos el objetivo.