La Policía advierte del fraude de la app para espiar conversaciones de WhatsApp

La curiosidad es el principal cebo que utilizan los creadores de aplicaciones que supuestamente espían conversaciones de WhatsApp. Decimos supuestamente, ya que estas aplicaciones son un fraude y un timo en todo regla. La Policía se ha encargado de recordarlo y además ha remarcado que se trata de un delito.

La prolífica cuenta de twitter de la @policia nos dejaba ayer el siguiente mensaje:

“Apps "vendemotos" que te prometen poder espiar conversaciones ajenas de WhatsApp  (un DELITO, por cierto) #Fraude”

Investigando un poco más a fondo la aplicación mencionada por la Policía, nos encontramos con que no es la única que promete poder espiar las conversaciones de nuestros contactos de WhatsApp. Estas aplicaciones apelan a nuestra curiosidad por conocer lo que comentan nuestros contactos de WhatsApp con otras personas y nos instan a instalar alguna de estas aplicaciones para saberlo.

Nos vamos a centrar en la aplicación WhatsApp Spy, de la que alertado la cuenta de la Policía en twitter. Esta supuesta aplicación nos pide el número de teléfono de la persona de la que queremos conocer sus conversaciones. Una vez introducido, debemos pulsar en el botón Espiar WhatsApp. Por arte de magia la aplicación nos carga todas las conversaciones y contactos de la víctima.

Evidentemente, esto no es tan sencillo ya que estas aplicaciones realmente no funcionan. Nuestros compañeros de RedesZone ya nos alertaron en diciembre del año pasado del riesgo que entraña el uso de estas aplicaciones. Para descargar estas supuestas aplicaciones milagrosas para conocer lo que escriben nuestros contactos, solemos ser redirigidos a una web de descarga, de esas que tenemos que introducir nuestro número de teléfono. Una vez introducido, ya estamos suscritos a algún servicio Premium de mensajes, del que nos acordaremos al revisar la factura a fin de mes.

Ya sabéis, no debemos dejar que la curiosidad por cotillear las conversaciones ajenas nos deje con el ordenador o el móvil lleno de malware y el bolsillo vacío.