Los operadores arruinan la experiencia de los móviles Android

Los operadores arruinan la experiencia de los móviles Android

Claudio Valero

Dos de las grandes bazas de Android, la libertad y la capacidad de personalización, están jugando en su contra. El gran trabajo de los fabricantes se ve empañado por la cantidad de bloatware y los bootloaders bloqueados que incluyen los operadores. La libertad de Android está atada por los operadores y consiguen arruinar la experiencia del usuario.

Nos hacemos eco del interesante artículo de opinión aparecido en Celularis sobre la libertad de Android y las operadoras. Cada vez es más habitual que los fabricantes permitan desbloquear el bootloader de los teléfonos para que los usuarios más avanzados puedan acceder a versiones mejoradas del sistema o simplemente, diferentes. La libertad de Android permite a los usuarios personalizar su terminal en todos los sentidos.

El problema nos lo encontramos cuando los operadores entran en la ecuación, ya que no les interesa lo más mínimo que su huella desaparezca por completo del terminal. Esto desemboca en una experiencia arruinada. Además, este movimiento limita la libertad del usuario a decidir qué hacer con su terminal.

Los operadores de telefonía móvil no saben adaptarse a la situación y creen que lo mejor es controlar todos los aspectos. Android es cada vez menos libre y abierto por culpa de las prácticas de los operadores. La libertad que quieren conceder los fabricantes a los usuarios es cortada en seco por las operadoras.

Tampoco podemos dejar pasar el problema generado por este afán de control, que no es otro que el bloatware que incluyen los móviles vendidos por los operadores. Esta gran cantidad de programas y personalizaciones innecesarias solo consiguen arruinar la experiencia y ralentizar el funcionamiento del sistema. En muchas ocasiones, se aumenta el consumo de batería.

Como vemos, una de las características más importantes de Android, la libertad, se elimina con estas acciones de los operadores. Estos se defienden afirmando que así se consigue una experiencia de usuario más óptima y se reducen las cosas que pueden ir mal. Puede que sea verdad, pero lo único que consiguen es que un sistema que se concibió para ser libre y abierto, deje de serlo.