Precariedad laboral y explotación en Subcontratas de Telefónica

«He trabajado más de dos años haciendo instalaciones y reparando averías para TELEFÓNICA, y tal sería la experiencia que he vivido que tuve que dejar el trabajo por problemas de stress despues de llevar varios meses tomando pastillas de los nervios para ir a trabajar. Yo trabajaba en un subcontrata de Abentel, que a su vez es una contrata de Telefónica, en condiciones laborales precarias, incumpliendose todas las normativas: contrato, convenio, horarios, sueldos, normativa de la propia Telefonica (sabiendolo y consintiéndolo).

En ADSLzone pensamos que es un tema delicado y que conviene hacer público ya que son muchos los trabajadores afectados por este tipo de prácticas. A continuación podéis leer el relato completo con todo tipo de detalles donde incluso nos cuentan como los propios técnicos provocaban averias para repararlas y cobrar así el sueldo mínimo.

Yo trabajaba en un subcontrata de Abentel, que a su vez es una contrata de Telefónica, en condiciones laborales precarias, incumpliendose todas las normativas: contrato, convenio, horarios, sueldos, normativa de la propia Telefonica (sabiendolo y consintiendolo), etc. Son unos ladrones y roban tanto a los clientes como a sus trabajadores, solo les importa ganar dinero, dándoles igual la calidad del trabajo realizado, mientras el cliente pague (y va a pagar porque no le queda otro remedio) que mas da si le funciona el telefono.

Yo y mis compañeros hemos provocado miles de averias para poder repararlas luego rápidamente y poder llegar a cobrar un sueldo medio digno de unos 1000 €, sin decir que la gasolina la tenia que pagar yo, al igual que las dietas (me llevaba bocadillos para ahorrar un poco). Al final pude escapar de alli, no antes sin haberme perjudicado mi salud con problemas nerviosos, producidos por la impotencia de poder luchar contra ello unido al acelerado e intenso ritmo de trabajo, incluso en festivos, cobrando solo por los trabajos realizados (siempre lo mismo, aunque sea en festivos) sin tener sueldo fijo y firmando nóminas falsas que no coincidian con lo que se cobraba de verdad.

IGUAL QUE SE PORTAN CONTIGO TE PORTARAS TU CON LA EMPRESA, AUNQUE DE PRINCIPIO DIGAMOS QUE NO SEREMOS ASÍ.

Todos caen en el mismo circulo vicioso, hasta que encuentren otra cosa y puedan salir de el, porque el que trabaja en esto es porque no tiene otra cosa y le hace falta el dinero, y eso os lo puedo asegurar. NINGUN INSTALADOR ESTA CONTENTO, TODOS ESTAN HARTOS DE QUE LOS EXPLOTEN.

ASI NO SE PUEDE TRABAJAR BIEN.

He trabajado en varios sectores y no he visto otro en el que se explote más a los trabajadores que en la telefonía, tanto a los instaladores como a los de atención al cliente, pues tambien sufren el mismo problema.

LO PEOR ES VER LA IGNORANCIA DE LA SOCIEDAD ANTE ESTAS ESTAFAS Y LOS OIDOS SORDOS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION, claro tapados por los politicos, pues haber si no quien son los que estan encima de la piramide de Telefonica.

Precariedad laboral Máxima…………………..

Las empresas dedicadas a las instalaciones y reparaciones de averías de telefonía fija, subcontratadas por Telefónica o por sus empresas colaboradoras, NO suelen cumplir ni en lo más mínimo, los contratos laborales que hacen con sus trabajadores, ni el convenio del metal, que es al que suelen acogerse:

  • El trabajador pagaLos gastos derivados del transporte (combustibles) y las dietas corren por cuenta del trabajador (siendo lo más habitual que estos tengan que comer siempre fuera de sus casas).
  • Sin herramientas ni vehículoLas herramientas (exceptuando algunas muy específicas) deben ser aportadas por los propios trabajadores. En muchas empresas los instaladores deben trabajar con su coche particular.
  • Sin sueldo base (puntos)Telefónica, para simplificar a la hora de pagar a las empresas colaboradoras, tiene impuesto un sistema de puntos. Este otorga una puntuación específica a cada trabajo realizado y ACABADO, de acuerdo a unos baremos que ellos mismos han establecido.

    Las empresas colaboradoras (contratas) heredan este mismo sistema de puntos y pagan de igual forma a sus subcontratas, con la única diferencia, claro está, que el valor del punto es muchísimo menor que el de Telefónica.

    Pero el problema grave surge cuando estas subcontratas pagan con el mismo sistema a sus instaladores. Es decir, el sueldo de estos depende del total de puntos que han realizado durante el mes, sin sueldo mínimo (contrario al convenio del metal, que es el que aplican). Algunas empresas si pagan el sueldo base pero exigen a cambio una gran cantidad de puntos, por lo que los instaladores deben hacer muchísimas «horas extras» para conseguirlos, las cuales no son remuneradas.

    *Este sistema de puntos no está regulado por el convenio del metal (ni siquiera lo menciona).

  • Trabajos impagadosTodos los días los trabajadores se enfrentan a tareas que, después de haberlas empezado, no se pueden acabar por diversos motivos (faltan postes, canalizaciones obstruidas, etc.), no percibiendo NADA por estos trabajos (ya que solo puntuan las tareas terminadas), ni siquiera para el combustible del vehículo.

    Otras veces, mandan a los instaladores a visitar ciertas zonas para que estos examinen si se puede o no realizar una instalación, o para que dibujen un croquis con los postes que hace falta instalar… y todo ello «por amor al arte».

  • Sin horariosNo existen horarios. Los instaladores pasan prácticamente todo el día trabajando (10 – 12 h/día). Los sábados y muchos festivos también trabajan.
  • Sin horas extrasEl trabajador solo cobra por cada trabajo acabado, sin tener en cuenta horarios o carga de trabajo.
  • Sin guardiasLos sábados se trabaja en las mismas condiciones que cualquier día de la semana. En festivos se suele cobrar un poco más, aunque en muchas ocasiones los trabajadores son engañados y nunca cobran lo que se les dijo.
  • Ni pagas extras ni vacacionesEl sueldo del trabajador va en función del número de puntos obtenidos durante el mes. No hay pagas extras ni vacaciones, a lo más, una semana de descanso al año y sin percibir ni un céntimo por ella.
  • Grandes riesgos laborales y en soledadLos trabajadores realizan tareas muy PELIGROSAS (subida a postes, acceso a lugares con cables eléctricos…) sin el material adecuado que exige la ley y sin estar acompañados. Muy pocas veces estos se ponen de acuerdo para acompañarse, ya que esto implica que uno de ellos deje su trabajo (y su sueldo) para ayudar al otro.
  • Problemas a la hora de cobrarTodos los meses hay problemas en los cobros: faltan puntos, se paga el punto a menos de lo que se acordó, retrasos en los pagos… Y todo tapado con una nómina que nada tiene que ver con el salario real.
  • ¡Te obligan a firmar la baja voluntaria junto al alta!En algunas empresas, se han dado casos en los que han obligado al instalador a firmar una baja voluntaria sin fecha a la vez que firmaba el contrato. De esta manera, el trabajador siempre está amenazado, y le obligan a cumplir todo lo que le digan y a estar «callado» o, de lo contrario, lo echan a la calle sin percibir ni un céntimo por paro.

Se suelen contratar a personas jóvenes, las cuales, debido a sus ansiosas ganas de trabajar y a la poca oferta de empleo existente, caen en las redes de estas empresas, la mayoría de las veces ocultándoles las condiciones laborales de las que «NO van a gozar» e incluso, en muchos casos, engañándoles con condiciones que nunca se cumplirán.

Algunas empresas cumplen el convenio en todo excepto en el horario y las dietas, exigiendo a cambio una elevada cantidad de puntos (recordemos que cada trabajo tiene una determinada puntuación), para lo cual hace falta trabajar 11 o 12 horas diarias más los sábados (y a un ritmo más que acelerado). Estas horas extras y las guardias de los sábados no están remuneradas .