Un simple retuit puede ser un delito

Un simple retuit puede ser un delito

Redacción

La difusión en la red social Twitter de un vídeo en el que se pueden ver imágenes explícitas de sexo entre menores ha llevado a la Policía Nacional a estudiar el caso. Su redistribución a través de retuits puede ser considerada delito, algo que muchos usuarios desconocen.

El abogado Carlos Sánchez Almeida recoge en su blog este caso que ha sacudido la red social Twitter en España en los últimos días. Después de conocerse la existencia de un vídeo en el que adolescentes mantenían relaciones sexuales la Brigada de Información Tecnológica de la Policía Nacional alertaba a través de su cuenta en la red de microblogging sobre las consecuencias de su difusión mediante los RT.

"Distribuir un vídeo así es DELITO ¡No lo compartas! Y no repitamos el desafortunado hashtag (¡Pensemos en la víctima! Y más, si es menor)", señalaban las autoridades advirtiendo a los que habían enlazado al vídeo en su cuenta de los problemas legales que se pueden encontrar. No en vano, según el Código Penal, la distribución de pornografía infantil (así se considera el citado vídeo) es un acto delictivo.

Si bien en el caso de la difusión en redes P2P de estos contenidos se ha saldado con consecuencias absolutorias en el caso de compartir el contenido de forma no intencionada (se suelen camuflar bajo nombres que inducen a error), estamos ante una situación bien distinta. "En aquellos casos que la difusión es plenamente consciente, la pena puede llegar hasta nueve años de prisión, en función de las circunstancias concurrentes", afirma el letrado.

"A diferencia de lo que sucede en el ámbito de la propiedad intelectual, donde facilitar mediante enlaces la comunicación pública de obras protegidas por derechos de autor no es delito, en el ámbito de la pornografía infantil toda contribución (producir, vender, distribuir, exhibir, ofrecer o facilitar la producción, venta, difusión o exhibición por cualquier medio) tiene carácter de infracción penal", explica Sánchez Almeida.

Por último, asegura que "del mismo modo que miles de personas ya han sido detenidas por compartir porno infantil en redes P2P, también lo serán todos aquellos cuya IP ha quedado registrada en los ordenadores de Twitter". Veremos cómo se salda un caso que evidencia como pocos en los últimos tiempos cómo se puede cometer un delito a la hora de utilizar las redes sociales.