La industria cultural teme que Google Glass pueda fomentar la piratería

La industria cultural teme que Google Glass pueda fomentar la piratería

Claudio Valero

El lanzamiento de las gafas inteligentes de Google está dando mucho que hablar. El nuevo gadget de los de Mountain View ha sido criticado y alabado en partes iguales. Sus detractores piensan que atenta contra la privacidad y derecho a la intimidad de los seres humanos. Además, la industria cultural teme que Google Glass pueda fomentar la piratería.

En ecoteuve leemos la reflexión sobre el cambio que supondrá Google Glass. Las nuevas gafas de realidad aumentada Google Glass están generando muchísima expectación, ya que prometen revolucionar sectores como la telefonía y la televisión. Las aplicaciones son muchas, pasando por un manos libres, una cámara de fotos y vídeo, posibilidad de emitir en directo y responder llamadas y mensajes.

Es precisamente la parte de la retrasmisión de audio y vídeo en directo la que más preocupa a algunos colectivos ciudadanos. Existe un movimiento que intentará prohibir el uso de estas gafas en lugares públicos, ya que según ellos atenta contra la privacidad de las personas. La campaña se ha llamado Stop the Cyborgs. Un bar de Seattle ya prohibió la entrada a los usuarios que llevaran estas gafas.

Pero no solo existirían problemas con la privacidad, también con la piratería. El hecho de poder emitir vídeo en directo bajo la modalidad de streaming puede ser un problema para los eventos con derechos de autor, ya que sería imposible controlar lo que emiten los asistentes. Dentro de estos espectáculos encontramos conciertos, películas de cine y eventos deportivos, que ahora generan grandes ingresos para los dueños de los derechos.

Las gafas estarán a la venta a finales de este año, aunque ya son muchos los que se están preparando para su llegada. El precio no superará los 1.500 dólares, que pese a no ser excesivamente barato, atraerá el interés de cuantiosas personas. Nos gustaría conocer vuestra opinión al respecto de la privacidad y el fomento de la piratería, dos de los puntos más controvertidos de Google Glass.