La Comisión Europea admite que la piratería no perjudica a las ventas de música

Mientras el Gobierno y la industria cultural se empeñan en decir que la «piratería» en Internet provoca supuestas pérdidas millonarias y de empleo en las compañías, un nuevo estudio avalado por la Comisión Europea demuestra todo lo contrario en lo que a contenidos musicales en la Red se refiere.

Enésimo y fuerte golpe en las narices a aquellos que defienden que el intercambio de contenidos en la Red influye de forma negativa en las ventas de productos culturales y de entretenimiento. El último informe publicado por la Comisión Europea es bastante claro al respecto: la «piratería» en Internet no provoca pérdidas en los ingresos de la música digital.

Elaborado por el Institute for Prospective Technological Studies, el informe recoge los hábitos de navegación de 16.000 internautas europeos, en concreto de España, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. Se estudió la relación entre las visitas a páginas de descarga de música como webs de enlaces frente a las opciones legales como puede ser Spotify. Las conclusiones fueron muy rotundas y no se detectó que las primeras dañasen a las segundas.

«Los titulares de derechos de autor no deben preocuparse»

Por un lado se corroboró que la mayoría de la música consumida «ilegalmente» no hubiese sido comprada si las webs «piratas» no hubiesen estado disponibles. Por otro, se advirtió que los servicios de streaming musical sirven de estímulo para que los usuarios acudan al pago por contenidos. Por todo ello señalan que «la piratería de música digital no debería ser vista como una preocupación para los propietarios de los derechos de autor, ya que además, nuestros resultados indican que nuevos métodos de consumo como el streaming de música afectan positivamente a éstos».

El informe también indica que en el caso de España los usuarios que accedieron a webs legales para acceder a los contenidos fueron menos que en el resto de países con la excepción de Italia. En cualquier caso, parece que se desmonta la supuesta relación entre la piratería y la pérdida de ventas que tanto esgrimen la industria y el Gobierno. El hecho de que sea un organismo como el Ejecutivo de la Unión Europea el que avale estos resultados debería ser tenido en cuenta para que empiecen a cambiar su discurso. No en vano, ya existen países como Suiza u Holanda donde sus gobiernos optaron por dejar de perseguir la «piratería» ante los nulos resultados cosechados y lo inocuo en el negocio de la industria cultural, cuyo reto sin superar sigue siendo adaptar su modelo de negocio a Internet.