Intensifican la lucha antipiratería con más archivos falsos en las redes P2P

La presencia de archivos falsos en las redes P2P no es algo novedoso, aunque no deja de llamar la atención que gobiernos e industria cultural sean quienes los fomenten. El último en hacerlo ha sido el Gobierno japonés, que los utilizará como forma de impulsar su lucha contra la piratería.

Las redes P2P se han convertido de un tiempo a esta parte en uno de los grandes enemigos a eliminar por parte de gobiernos e industria cultural. De su alianza hemos conocido leyes antipiratería que persiguen a los usuarios de estas plataformas que intercambien archivos con copyright a pesar de hacerlo sin ánimo de lucro. Francia, Reino Unido, Suecia o Japón son algunos de los países cuyos gobiernos han apostado por esta forma de intentar poner freno al fenómeno peer to peer, aunque sus resultados han sido nulos hasta ahora.

En el caso del país asiático los castigos propuestos para estos internautas han sido los más severos que se conocen hasta la fecha. Como vimos hace unos meses su Ejecutivo aprobó un endurecimiento de su ley antidescargas incluyendo elevadas sanciones económicas e incluso penas de cárcel para aquellos reincidentes en el intercambio de material protegido con derechos de autor en este tipo de plataformas.

La consecuencia no se hizo esperar. El descenso en el intercambio de contenidos vino acompañado de una fuerte caída en los ingresos de la industria discográfica, demostrándose una vez más la conclusión que asegura que los usuarios de redes P2P son los que más contenido compran. Tras esta noticia ahora conocemos la nueva medida acordada entre Gobierno e industria para impulsar las ventas de este sector.

Como leemos en Torrentfreak su nueva idea es plagar redes como BitTorrent de archivos falsos que se hagan pasar por canciones, películas o videojuegos y que al abrirlos el usuario, lejos de encontrar el material pretendido, vea un mensaje propagandístico. En él se subrayan las graves consecuencias económicas que entraña la descarga de material con copyright (hasta 2 años de cárcel y el equivalente a 15.500 euros de multa) con el afán de educar a los usuarios para que cesen en este tipo de hábitos.

Falta por demostrar la eficacia de este método, pero al menos el Gobierno conseguirá llegar al segmento de usuarios que le interesa de forma directa. A partir de este mes será cuando el Gobierno nipón ponga en marcha su campaña. ¿Logrará reducir con estos mensajes amenazantes las descargas vía P2P?