Crean unas baterías plegables que pueden usarse en la ropa

Ciencia

Las baterías actuales tienen algo de margen de maniobra a la hora de poder doblarlas ligeramente si hablamos de las de polímero de litio (Li-Po), mientras que las de ion de litio (Li-Ion) son perfectamente rígidas. A pesar de poder doblar las Li-Po unos pocos grados, si se rompen, éstas arden al entrar en contacto con el aire. Sin embargo, un grupo de investigadores ha creado unas baterías plegables de verdad.

Móviles plegables, relojes o ropa: posibles aplicaciones de esta nueva batería

Móviles plegables como el Galaxy Fold o el Mate X pueden doblarse gracias a tener una pantalla flexible, pero al final se queda en dos mitades rígidas con un arco entre medias debido principalmente a que sus baterías no se pueden doblar, obligando a dividir las baterías en dos entre las dos mitades.

bateria flexible

Esto podría tener los días contados gracias a la invención de investigadores de ETH Zurich, que han creado una batería que no sólo puede plegarse, sino también estirarse y retorcerse sin que se interrumpa la entrega de energía al dispositivo, lo que permitiría colocarla no sólo en dispositivos plegables, sino también en la ropa.

La clave para lograr esta batería está en el electrolito, que es la parte de la batería a través de la cual se mueven los iones de litio cuando la batería se carga y descargaba. Así, en esta batería, los colectores del ánodo y del cátodo, que consisten en un polímero flexible que tiene un carbono eléctricamente conductivo, y que también sirve como capa protectora. En la parte interior, los investigadores aplicaron pequeñas capas de unas micras de espesor de pequeñas láminas de plata. Estas láminas están apiladas entre sí como si fueran las tejas de un tejado, por lo que no pierden el contacto cuando se estiran o retuercen.

Gracias a ello, la conductividad de la batería está asegurada. En el caso de que las láminas pierdan contacto entre sí, el compuesto de carbono puede entregar menos energía para mantener la seguridad de la batería.

Una vez tenían el polímero, los investigadores rociaron el ánodo y el cátodo en un área concreta de la capa de plata. El cátodo está compuesto de óxido de litio-manganeso, y el ánodo de óxido de vanadio. Por último, los investigadores apilaron los dos colectores con los electrodos encima, y lo separaron por una barrera que tenía el electrolito en gel entre medias, permitiéndole ser básicamente una batería flexible.

La batería es más segura y estable, pero todavía necesita mejorar su sellado y capacidad

Este electrolito es la parte que suele arder en las baterías de litio actuales, ya que es inflamable, además de ser tóxico. Este es el motivo de que se estén buscando soluciones de electrolitos sólidos como el de las baterías de grafeno. En este caso, los investigadores han optado por un gel que tiene agua con una alta concentración de sal de litio, que además de facilitar el flujo de iones de litio entre el ánodo y el cátodo, evita que el agua se descomponga electroquímicamente.

Como ocurre en la mayoría de casos, esta batería todavía se encuentra en fase de prototipo y no está disponible para ser comercializada, ya que tienen que encontrar otro proceso que les permita mantener sellada la batería durante un periodo de tiempo mayor, además de aumentar su capacidad. Por suerte, estas baterías, en el caso de romperse y filtrarse su contenido al exterior, no son tóxicas ni dañinas.

Escrito por Alberto García

Fuente > ETHZ